El Departamento de Medio Ambiente de Gibraltar ha activado un protocolo de vigilancia especial en las playas tras los recientes avistamientos del Glaucus atlanticus, conocido comúnmente como dragón azul, una especie pelágica poco habitual en estas latitudes que ha sido divisada en varios puntos del litoral en los últimos días.
Este pequeño molusco marino, de apenas 3 o 4 centímetros de longitud, habita normalmente en aguas templadas y tropicales de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, donde vive a la deriva impulsado por el viento y las corrientes superficiales. Su presencia en aguas costeras no es frecuente, por lo que las autoridades mantienen un seguimiento activo ante la posibilidad de nuevos avistamientos.
El dragón azul se alimenta de especies marinas urticantes como la carabela portuguesa, de la cual aprovecha sus toxinas para defenderse. Esta capacidad convierte al Glaucus atlanticus en un organismo potencialmente peligroso para el ser humano, ya que puede provocar picaduras dolorosas si se entra en contacto con él.
Desde el Departamento de Medio Ambiente gibraltareño se ha recordado que no se debe tocar bajo ningún concepto a estos animales, y se aconseja a los ciudadanos que informen inmediatamente a la Unidad de Protección e Investigación Medioambiental en caso de detectar un ejemplar. En situaciones en las que se haya producido una picadura, se recomienda acudir de inmediato a un centro sanitario para recibir la atención médica correspondiente.




