Las empresas de la comunidad portuaria de Bilbao tratan de mantener su actividad para garantizar que no se rompa la cadena logística, y se mantenga el suministro tanto a la industria de nuestro entorno como a distribuidoras directas de productos de consumo que abastecerán a los supermercados.
A pesar de las dificultades para realizar el trabajo con las medidas preventivas estipuladas y las lógicas complicaciones que han tenido las empresas para implantarlas ante una situación hasta ahora inédita, la comunidad portuaria – formada por más de 5.000 profesionales- sigue presentando su servicio, consciente de que son un eslabón clave para el mantenimiento de la cadena y que cada cambio en un procedimiento afecta a toda la red logística.
El presidente de UniportBilbao remarca que el sector está trabajando todo lo que puede en remoto
Jaber Bringas, presidente de UniportBilbao- el clúster del puerto de Bilbao-, valora este esfuerzo porque “la logística está siendo clave para aminorar los problemas derivados de la crisis del coranovirus”. En la importación la cadena se inicia cuando un barco está llegando al puerto. Para su atraque se necesita la labor de Capitanía Marítima, Autoridad Portuaria, prácticos, remolcadores, amarradores y estibadores, entre otros. Los consignatarios, navieras, transitarios y representantes aduaneros ya habrán realizado los trámites oportunos y los continuarán haciendo para que esa mercancía llegue a su destino. “Los estibadores se encargan de la descarga ese barco y los transportistas, o los servicios ferroviarios, los llevarán hasta su destino. Antes habrán tenido que contar con el despacho de la Aduana y del resto de Servicios de Inspección en Frontera, Autoridad Portuaria y guardia civil, entre otros servicios. Es una cadena que se parte si hay disfunciones en un eslabón. De ahí la importancia de la coordinación y del esfuerzo de todos para que así sea, y más aún en las actuales circunstancias”, explica Jaber. Lo mismo ocurre con la importación como con la exportación de mercancías.




