Los 46 puertos de interés general, coordinados por Puertos del Estado, han registrado un nuevo máximo histórico al mover 544.957.382 Toneladas en 2017, con un incremento del 6,96% respecto al año anterior. Este dato viene a confirmar la progresiva recuperación de la economía española ya que cerca del 85% de las importaciones y el 60% de las exportaciones españolas se realizan por vía marítima. Así, del total de mercancías movidas, 202,3 millones de toneladas (38%) correspondieron a importaciones y 96,7 millones (18,2%) fueron exportaciones.
El crecimiento de los puertos españoles contrasta con los datos de los grandes puertos del norte de Europa, llegando casi a duplicar la de aquellos. Así, Rotterdam, el principal puerto europeo, creció un 1,3%, Amberes, el segundo puerto más importante, creció un 4,4%, e incluso Hamburgo, el tercer puerto por volumen de mercancías descargadas, descendió un -1,2% y Zeebrugge un -1,8%. Estos datos ponen en evidencia el avance de los puertos del sur de Europa, principalmente de los puertos españoles, que siguen ganando cuota de mercado en el flujo de mercancías desde otros continentes hacia/desde la Unión Europea.
Prácticamente todos los tipos de mercancías movidos en los puertos experimentaron incrementos significativos. Así, la mercancía general, la más numerosa, ya que representa el 47,5% del total movido, con 252,5 millones de toneladas, creció un 7%. Los graneles líquidos, el segundo gran grupo de mercancías (33,5% del total), crecieron un 6,6% hasta superar los 178,5 millones de toneladas. Finalmente, los graneles sólidos (19% del total) fueron los que más que crecieron, un 9,8%, hasta superar los 101 millones de toneladas.
Los puertos españoles continúan siendo una buena opción para el tránsito de mercancías con destino a terceros países como lo demuestran los cerca de 137 millones de toneladas movidas, y con un incremento del 12% ya representan el 25% del total, lo cual supone que 1 de cada 4 toneladas que pasa por un puerto español lo es en tránsito. Igualmente, el tráfico ro-ro, es decir vehículos industriales cargados de mercancías que se embarcan para evitar largos trayectos de carretera, ha crecido un 6,8% hasta superar los 57 millones de toneladas. Estos tráficos conllevan un amplio abanico de actividades logísticas que repercuten de manera muy positiva en la intermodalidad y la generación de empleo asociado al tráfico portuario.



