El puerto de Amberes-Brujas ha cerrado los nueve primeros meses de 2026 con un movimiento total de 200,9 millones de toneladas de mercancías, un 0,8% menos que en el mismo periodo del año anterior, pese a la recuperación del tráfico de contenedores durante el tercer trimestre. Las instalaciones portuarias belgas han registrado un incremento del 1,2% en el número de TEU manipulados, hasta alcanzar los 10,4 millones, aunque la evolución de los distintos segmentos de carga continúa condicionada por las tensiones comerciales internacionales, los costes energéticos y la situación de la industria europea.
Según los datos publicados por la Autoridad Portuaria de Amberes-Brujas, el tráfico de contenedores registró durante el tercer trimestre su mejor comportamiento desde el cuarto trimestre de 2020. La recuperación comenzó en agosto, después de varios meses afectados por condiciones meteorológicas adversas, huelgas en los servicios vinculados a la actividad marítima y diferentes incidencias operativas.
Entre estas últimas, la autoridad portuaria señala un vertido de petróleo en el muelle de Deurganck durante el primer semestre y una interrupción de las operaciones a mediados de julio provocada por un contenedor dañado que transportaba ácido fluorhídrico.
El crecimiento de los contenedores se concentró principalmente en las unidades vacías, cuyo movimiento aumentó un 11,7%, mientras que los contenedores llenos disminuyeron un 1,3%. Esta diferencia responde, según el puerto, al aumento de las importaciones y a las dificultades que atraviesan las exportaciones, una situación que está incrementando las necesidades de reposicionamiento de equipos vacíos, especialmente hacia Asia.
En términos de peso, el tráfico contenerizado alcanzó los 112,8 millones de toneladas, un 0,6% menos que entre enero y septiembre de 2025. Durante el primer semestre, Amberes-Brujas mantuvo una cuota de mercado del 29% entre los puertos del corredor Hamburgo-Le Havre, con una reducción de 0,1 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Las alteraciones del comercio internacional también se reflejan en los intercambios con Oriente Medio. La autoridad portuaria indica que el conflicto en la región ha obligado a las navieras a modificar sus programaciones y establecer rutas alternativas. Como consecuencia, las exportaciones de contenedores hacia el golfo Pérsico disminuyeron un 70%, mientras que los envíos destinados a otras zonas de Oriente Medio se multiplicaron por casi cinco.
El comportamiento del resto de mercancías fue desigual. La carga general convencional experimentó una caída del 16,6%, hasta los 6,2 millones de toneladas, debido principalmente a la reducción del movimiento de productos siderúrgicos, que representan más del 70% de este segmento.
El tráfico de hierro y acero disminuyó un 17,5% en el acumulado anual, con una caída del 30,1% durante el tercer trimestre. Las importaciones de estos productos retrocedieron un 43,8% entre julio y septiembre, en un contexto condicionado por las cuotas europeas de salvaguardia siderúrgica, el mecanismo de ajuste en frontera por carbono y la debilidad de la demanda industrial. En las exportaciones, los envíos siderúrgicos hacia Estados Unidos descendieron un 22,7%.
Por el contrario, el tráfico de frutas y hortalizas registró un crecimiento del 7,6%, mientras que los productos de madera acumularon una reducción del 39,8%.
El segmento ro-ro mantuvo una evolución positiva, con 16,5 millones de toneladas manipuladas, un 5,5% más. El crecimiento estuvo vinculado principalmente al movimiento de vehículos nuevos, que aumentó un 9,3%, hasta alcanzar las 2.561.000 unidades.
Las importaciones de automóviles crecieron un 13,7%, impulsadas especialmente por los envíos procedentes de China, que aumentaron un 38,1%, y de Japón, con un incremento del 10%. En cambio, el movimiento de vehículos usados disminuyó un 6,9% y el de camiones retrocedió un 3,3%.
En el transporte de carga rodada no acompañada, el volumen aumentó un 5,1%, aunque se observaron diferencias entre los principales mercados. Los intercambios con Irlanda crecieron un 9,1% y los mantenidos con Escandinavia un 25,9%, mientras que los tráficos con la península ibérica disminuyeron un 25,1% y los correspondientes al Reino Unido se redujeron un 4%.
Los graneles sólidos registraron un incremento del 13%, hasta los 11,4 millones de toneladas, con una aceleración del crecimiento durante el tercer trimestre, cuando el tráfico aumentó un 35%. La evolución estuvo relacionada con mayores entradas de mineral de hierro procedente de Liberia, Canadá y Venezuela, así como con el incremento de otros minerales. Por el contrario, los fertilizantes acumularon una reducción del 1,1%.
La situación fue diferente en los graneles líquidos, cuyo movimiento descendió un 3,4%, hasta los 54 millones de toneladas. Los productos petrolíferos disminuyeron un 2,3%, con caídas del 28,8% en el gasóleo y del 39,9% en el queroseno, mientras que la gasolina aumentó un 6%.
El tráfico de gas natural licuado (GNL) se redujo un 12,2% durante los nueve primeros meses del año. Las entregas a las instalaciones de Zeebrugge cayeron un 52,1% durante el tercer trimestre en comparación con el mismo periodo de 2025. Los suministros procedentes de Catar quedaron interrumpidos desde marzo, mientras que las llegadas desde Estados Unidos disminuyeron un 79,2% durante el tercer trimestre, debido al desvío de cargamentos hacia mercados asiáticos.
El consejero delegado del Puerto de Amberes-Brujas, Rob Smeets, ha señalado que la recuperación del tráfico de contenedores convive con dificultades derivadas de las barreras comerciales, los elevados precios de la energía y la situación de la industria europea. En este contexto, ha defendido la necesidad de mantener las inversiones en capacidad e instalaciones portuarias.
Por su parte, el presidente del consejo de administración y concejal portuario de Amberes, Johan Klaps, ha señalado la diversificación comercial como una de las prioridades de la entidad y ha identificado a India como uno de los mercados con posibilidades de crecimiento para las conexiones entre Asia y Europa.
En cuanto a la actividad marítima, Amberes-Brujas recibió 14.879 buques mercantes entre enero y septiembre, un 3,6% menos que un año antes. El arqueo bruto conjunto de estas escalas disminuyó un 1,8%, hasta los 479,6 millones de GT.
La actividad de cruceros en Zeebrugge contabilizó 136 escalas, con una reducción del 2,4%, y un total de 342.441 pasajeros, un 13,3% menos. En el transporte fluvial, la autoridad portuaria también registró los efectos de la sequía y de los bajos niveles de agua en las principales vías navegables europeas, con una caída del 8,3% del movimiento durante el tercer trimestre respecto al segundo.