Maersk ha completado en Houston la primera operación comercial de suministro buque a buque de etanol al 100% a un portacontenedores de navegación oceánica en Estados Unidos. El combustible, producido a partir de maíz estadounidense, ha sido suministrado por POET como parte del programa con el que la naviera danesa analiza la incorporación de diferentes combustibles en su flota equipada con motores dual-fuel.
El suministro se ha realizado al Tangier Maersk, un portacontenedores de 9.000 TEU incorporado este año a la flota de la compañía y equipado con un sistema de propulsión dual-fuel preparado para utilizar metanol. El ensayo se apoya en las similitudes existentes entre el metanol y el etanol, ambos alcoholes, lo que permite estudiar la utilización de este último en sistemas diseñados inicialmente para el empleo de metanol como combustible alternativo.
La operación ha contado con la participación de varias empresas y organismos estadounidenses. POET ha suministrado el bioetanol de origen vegetal, mientras que Kirby Corporation se ha encargado del transporte del combustible y del apoyo a la operación marítima de suministro. El Puerto de Houston ha aportado la coordinación portuaria y las infraestructuras necesarias y la Guardia Costera de Estados Unidos ha intervenido en los requisitos regulatorios asociados al procedimiento.
Para Maersk, la prueba permite obtener información en condiciones comerciales sobre aspectos relacionados con la operativa del combustible, las infraestructuras de suministro, el abastecimiento y la organización de la cadena logística. La compañía considera que el desarrollo de esta alternativa dependerá también de factores como la disponibilidad de producto, el marco regulatorio y la preparación de los distintos agentes de la cadena marítima.
“Bioethanol has the potential to contribute meaningfully to the future energy mix for shipping”, ha señalado Emma Mazhari, vicepresidenta de Mercados Energéticos de Maersk. Según la responsable de la compañía, el bioetanol puede constituir otra opción de combustible de menores emisiones con capacidad para alcanzar una mayor escala y proporcionar más flexibilidad a la industria marítima en el proceso de reducción de su huella de carbono.
POET, con sede en Dakota del Sur, produce más de 3.000 millones de galones de bioetanol al año mediante una red de 35 instalaciones de bioprocesamiento. La compañía considera que la producción existente en Estados Unidos, junto con las redes de almacenamiento, transporte y distribución ya desarrolladas para este combustible, pueden facilitar su entrada en el mercado marítimo.
Estados Unidos constituye el principal productor mundial de etanol, seguido de Brasil, y ambos países concentran alrededor del 80% de la producción global. La disponibilidad de una industria desarrollada constituye uno de los elementos que Maersk está analizando al estudiar esta alternativa para su flota, junto con la compatibilidad técnica con los buques preparados para consumir combustibles basados en alcohol.
Jeff Broin, fundador y consejero delegado de POET, ha relacionado la operación de Houston con la posibilidad de conectar la producción agrícola estadounidense con la demanda de combustibles del transporte marítimo. La empresa considera que la prueba permite trasladar el bioetanol desde un mercado históricamente vinculado al transporte terrestre hacia aplicaciones marítimas a mayor escala.
El ensayo con el Tangier Maersk forma parte de un programa iniciado anteriormente por Maersk a bordo del Laura Maersk. Durante una primera fase realizada en 2025, la naviera utilizó una mezcla formada por un 10% de etanol y un 90% de e-metanol para comprobar su integración en el sistema de combustible y analizar aspectos como la ignición, la combustión, la lubricidad, la corrosión y las emisiones.
Tras esa primera prueba, Maersk elevó posteriormente la proporción de etanol hasta una mezcla del 50% con metanol y continuó sus ensayos con concentraciones superiores. El programa también ha incluido operaciones con el Antonia Maersk, dentro del análisis que la compañía realiza sobre la posibilidad de utilizar distintos alcoholes en su flota dual-fuel.
El Tangier Maersk pertenece a una nueva serie de portacontenedores de tamaño medio encargados por Maersk con capacidad nominal para unos 9.000 TEU y sistemas dual-fuel preparados para metanol. Su incorporación amplía el número de buques de la naviera capaces de operar con combustibles alternativos además de los combustibles marinos convencionales.
La compañía mantiene una estrategia basada en estudiar distintas soluciones energéticas en lugar de depender de un único combustible. Además del metanol y el etanol, Maersk trabaja con otras opciones para reducir las emisiones de sus operaciones marítimas. En el caso del bioetanol, las pruebas desarrolladas hasta ahora buscan determinar su comportamiento técnico a bordo y las condiciones necesarias para disponer de cadenas de suministro capaces de atender su posible utilización comercial en distintos puertos.