La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha condicionado la autorización de la adquisición por parte de DFDS de determinados activos de Naviera Armas-Trasmediterránea a la transmisión a un tercer operador de los elementos necesarios para mantener la actividad de Armas en la línea marítima Algeciras-Ceuta.
La operación, autorizada el pasado mes de julio en segunda fase dentro del expediente C/1639/25, afecta a dos compañías presentes en el transporte marítimo regular de pasajeros y carga rodada en el Estrecho de Gibraltar. Tanto DFDS como Armas operan conexiones entre el sur de la Península y Ceuta y Tánger.
El análisis realizado por la CNMC durante la segunda fase de la operación detectó riesgos para la competencia en el mercado correspondiente a Ceuta. Según el organismo, la integración podía generar efectos unilaterales derivados de la reducción de la presión competitiva y también efectos coordinados relacionados con una posible disminución de la competencia entre DFDS y Baleària en las rutas del Estrecho.
Ante estas circunstancias, DFDS presentó una serie de compromisos dirigidos a responder a las objeciones planteadas durante el procedimiento. Entre ellos figuraba la realización de un seguimiento semestral de los precios de las rutas afectadas operadas por la compañía, así como de la evolución económica de la conexión Algeciras-Ceuta.
La empresa también propuso mantener la calidad del servicio y la experiencia de los usuarios, además de conservar durante los periodos de mayor demanda las frecuencias que actualmente opera Armas en la línea entre Algeciras y Ceuta.
El paquete de medidas incluía igualmente compromisos relacionados con inversiones, mejoras en los buques adquiridos, sostenibilidad ambiental y actuaciones internas en materia de defensa de la competencia.
La mayor parte de estas medidas estaba prevista para un periodo de cinco años. En el caso concreto del mantenimiento de las frecuencias de Armas en la línea Algeciras-Ceuta, el compromiso tenía inicialmente una duración de doce meses, con una posterior reevaluación.
Tras examinar las propuestas, la CNMC determinó que estas medidas no resultaban suficientes para resolver los problemas de competencia identificados durante la investigación, con especial incidencia en la conexión marítima entre el Puerto de Algeciras y Ceuta.
Como condición para autorizar la operación, el organismo exige que DFDS transfiera a un tercero los elementos necesarios para mantener la operativa que actualmente desarrolla Armas en la línea Algeciras-Ceuta. La finalidad de esta medida es preservar la existencia de presión competitiva en esta ruta y reducir el riesgo de efectos coordinados entre los operadores presentes en el mercado.
La CNMC señala además que durante el procedimiento se ha identificado al menos un potencial interesado en asumir estos activos y continuar prestando servicios en la conexión marítima.
La decisión afecta específicamente a una de las principales líneas de transporte marítimo de pasajeros y mercancías rodadas del Estrecho, mientras que la operación global comprende determinados activos de Armas-Trasmediterránea cuya adquisición por DFDS ha sido sometida al procedimiento de control de concentraciones de la autoridad española de competencia.