La Autoridad Portuaria de Almería (APA) ha iniciado la renovación del cerramiento perimetral del Puerto de Almería mediante la instalación de una nueva valla ornamental en los tramos que, por razones de seguridad portuaria, deben mantenerse delimitados junto a la Vía Parque. La intervención forma parte de dos proyectos relacionados con los accesos al recinto y la zona de espera de pasajeros que suman una inversión aproximada de 3,3 millones de euros.
La primera fase ya ha permitido sustituir unos 300 metros de la antigua cerca por una estructura de forja ornamental de 1,8 metros de altura, acabada con termolacado negro para favorecer su conservación. La instalación se completa con el revestimiento del murete inferior mediante travertino, un material presente también en otros espacios próximos, como el Varadero y el parque Nicolás Salmerón.
La actuación se desarrolla después de que la Autoridad Portuaria eliminara alrededor de 300 metros de vallado en distintos puntos de levante y poniente. En los sectores donde el cerramiento debe mantenerse, el organismo portuario ha optado por sustituir la infraestructura existente por un modelo de cerrajería ornamental compatible con los requisitos de seguridad del recinto.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, Rosario Soto, ha señalado que la renovación del cerramiento responde a la intención de mejorar la integración visual entre las instalaciones portuarias y el entorno urbano. La responsable del organismo ha cifrado en alrededor de un millón de euros la inversión que supondrá el conjunto de la nueva valla una vez completadas sus distintas fases.
Según ha explicado Soto, las actuaciones son financiadas con recursos propios de la Autoridad Portuaria procedentes de los resultados generados por la actividad del Puerto de Almería.
Los primeros 300 metros de cerramiento renovado forman parte del proyecto de ampliación del tercer carril y mejora de la vía de servicio de Ribera. Esta intervención ha contado con un presupuesto de 731.853,29 euros y ha sido ejecutada por la unión temporal de empresas Sumas-Glesa.
El proyecto ha incluido la demolición del acerado existente, la construcción de un carril adicional para el tráfico rodado y la ejecución de un nuevo acerado perimetral. El nuevo tercer carril conecta la zona de Ribera con la rotonda situada en el acceso al puerto por Pescadería.
Esta infraestructura se encuentra operativa desde el inicio de la Operación Paso del Estrecho y ha sido concebida para ordenar las entradas y salidas del recinto durante los periodos de mayor circulación de vehículos y pasajeros. El Puerto de Almería concentra durante los meses de la OPE una parte significativa del movimiento anual de usuarios, lo que incrementa las necesidades de capacidad viaria en sus accesos.
La renovación del vallado tendrá continuidad mediante una segunda fase que comprenderá el tramo situado entre Ribera II y el tinglado. En esta zona está prevista la sustitución de aproximadamente otros 900 metros de cerramiento, con lo que el conjunto de las intervenciones afectará a alrededor de 1.200 metros.
Esta segunda fase estará incluida dentro del proyecto de reordenación del área de espera de pasajeros de Ribera II. La Autoridad Portuaria prevé licitar las obras durante el último cuatrimestre de 2026 con un presupuesto cercano a los 2,5 millones de euros.
La intervención prevista en Ribera II afectará también a la configuración del acceso hacia la estación marítima y a los espacios utilizados por los pasajeros antes de su entrada en las instalaciones de embarque. La sustitución del cerramiento se ejecutará de manera conjunta con estos trabajos.
La suma del proyecto ya ejecutado en la vía de Ribera, por 731.853,29 euros, y la actuación prevista en Ribera II, presupuestada en torno a 2,5 millones, sitúa la inversión vinculada a ambas intervenciones por encima de los 3,2 millones de euros y próxima a los 3,3 millones anunciados por la Autoridad Portuaria.
Los trabajos combinan, de este modo, actuaciones sobre la movilidad interior y los accesos con la modificación de los elementos que separan físicamente el recinto portuario de los espacios urbanos próximos. El nuevo vallado sustituye una solución de carácter funcional por otra que incorpora materiales y acabados similares a los existentes en espacios urbanos próximos al puerto.
La actuación sobre el cerramiento se integra en el proceso de transformación de distintas áreas situadas en el límite entre el Puerto de Almería y la ciudad. Mientras en determinados tramos ha sido posible retirar las barreras existentes, en aquellos puntos donde las condiciones operativas y de seguridad obligan a conservar la delimitación física se está optando por la nueva solución ornamental.
La segunda fase prevista en Ribera II completará la mayor parte de esta renovación y coincidirá con la reorganización de los espacios destinados a los pasajeros y vehículos que acceden al recinto en dirección a la estación marítima.