La Red Europea de Transporte Marítimo de Corta Distancia (European Shortsea Network-ESN) celebró el pasado 12 de mayo un taller de política en la sede de la Representación Permanente de Grecia ante la Unión Europea en Bruselas, en el que se reconoció plenamente el papel estratégico del Transporte Marítimo de Corta Distancia (TMCD) para la transición verde europea, al tiempo que se constató el impacto negativo que las normativas medioambientales están teniendo sobre la competitividad y la viabilidad del sector. Al encuentro asistieron funcionarios de la UE, representantes de asociaciones europeas de armadores, la Asociación Europea de Armadores (ECSA), miembros del Parlamento Europeo y centros nacionales de promoción del Shortsea.
El embajador Ioannis Vrailas, Representante Permanente de Grecia ante la UE, inauguró la sesión subrayando que la importancia del TMCD y el papel de la propia ESN gozan de un amplio reconocimiento y están firmemente consolidados en la agenda europea. A continuación, Charalampos Simantonis, presidente de la ESN y presidente de la Asociación Helénica de Armadores de TMCD, pronunció el discurso inaugural en el que abordó las cuestiones fundamentales que determinan el futuro del sector. Simantonis expuso la misión de la ESN como plataforma europea para la cooperación y el intercambio de información, dedicada a promover el Transporte Marítimo de Corta Distancia a través de iniciativas prácticas y a facilitar su integración en la cadena de transporte intermodal.
El presidente de la ESN señaló que el TMCD sigue siendo esencial para la competitividad, la resiliencia y la sostenibilidad de la economía europea, pero advirtió de que el camino hacia la transición ecológica y el cumplimiento de múltiples normativas medioambientales internacionales y europeas —que a menudo se solapan o entran en conflicto— está generando retos que afectan directamente a la competitividad y a la viabilidad a largo plazo del sector. En particular, el paquete «Fit for 55» y el marco del ETS están creando un entorno operativo complejo para el TMCD, con una carga financiera significativa para los operadores, a menudo desproporcionada en relación con los beneficios esperados. No obstante, Simantonis apuntó un cambio positivo: tanto las instituciones europeas como los organismos internacionales reconocen cada vez más que los ingresos generados a través de las medidas medioambientales deben reinvertirse para apoyar la transición del sector hacia la descarbonización.
Los datos presentados por el Observatorio Estadístico del Transporte Marítimo de Corta Distancia, elaborado por SPC Spain con la colaboración de Puertos del Estado, corroboran esta preocupación. El TMCD en España alcanzó en 2025 un volumen total de 258 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 4,3% respecto a 2024. El tráfico exterior cayó un 6,4%, mientras que el de cabotaje creció ligeramente un 2,9%. Por forma de presentación, el tráfico de mercancía general ro-ro fue el único segmento que experimentó crecimiento, un 2,2%, gracias al cabotaje.
El contraste entre los periodos previo y posterior a la entrada en vigor de las normativas medioambientales resulta significativo. Entre 2013 y 2019, el crecimiento del TMCD fue superior al del transporte por carretera, con un incremento medio anual del 7,8% frente al 4,6% del transporte rodado y un factor de correlación de 0,95. Sin embargo, en el periodo 2021-2025, tras la entrada en vigor del IMO 2020, el ETS y el FuelEU, la evolución se ha invertido: la carretera creció un 2,1% de media anual, mientras que el TMCD retrocedió un 2,3%, con un factor de correlación negativo de -0,64.
El TMCD internacional ro-ro, con 25,1 millones de toneladas en 2025, registró una caída del 0,8% respecto al año anterior, con una notable disparidad entre fachadas marítimas: la Atlántica decreció un 8,7%, mientras que la Mediterránea se mantuvo prácticamente estable con un leve aumento del 0,6%. En el análisis por países, todos los socios de la fachada Atlántica presentaron disminuciones en sus flujos: Bélgica descendió un 26,4%, Francia un 9,6%, Irlanda un 7,3% y Reino Unido un 2,2%. En la fachada Mediterránea, el tráfico con Marruecos creció un 4,6%, pero el de Italia cayó un 6,0%. Los tráficos con Argelia y Túnez, aunque con cifras reducidas, registraron aumentos del 32,4% y del 15,5% respectivamente por segundo año consecutivo.
En el segmento de vehículos en régimen de mercancía (servicios car-carrier), el TMCD internacional movió 3,2 millones de toneladas, equivalentes a aproximadamente 1,4 millones de vehículos, con una reducción del 7,7% que prolonga la tendencia descendente observada en 2024. La caída se concentró en la fachada Mediterránea (-18,4%) y en los embarques (-14,7%), mientras que la fachada Atlántica registró un crecimiento del 3,4%.
La oferta también ha sufrido un retroceso. La capacidad anual de los servicios de carga rodada se redujo en ambas fachadas en 2025, con un descenso del 16,6% en la Atlántica y del 11,0% en la Mediterránea, un patrón coherente con la contracción de la demanda. Las Autopistas del Mar perdieron presencia: la fachada Atlántica se quedó con solo dos servicios de este tipo, con una caída de capacidad del 22,6%, mientras que la Mediterránea, pese a contar con ocho Autopistas del Mar, vio reducida su capacidad ofertada un 5,7%.
Evina Fodiadou, directora de Política y Comunicaciones Marítimas en ECSA, subrayó durante el taller que las políticas estratégicas europeas reconocen la contribución del TMCD a la economía europea, especialmente en el fortalecimiento de la competitividad, y que la transición verde conlleva costes sustanciales que hacen indispensable contar con mecanismos de financiación adecuados. En la misma línea, Elissavet Vozemberg-Vrionidi, miembro del Parlamento Europeo y presidenta del Comité de TRAN, señaló que el TMCD está ganando protagonismo en la agenda de políticas públicas de la UE.
Al concluir el taller, Simantonis declaró que «Europa comprende plenamente la importancia del Transporte Marítimo de Corta Distancia para la economía y la sociedad europeas» y que «el siguiente paso es traducir estas estrategias en medidas concretas de implementación, con resultados medibles y plazos claros».
La Conferencia Anual Shortsea se celebrará el próximo 25 de noviembre en el Palacio de la Magdalena de Santander, donde se debatirán cuestiones como los corredores verdes, la viabilidad de las normativas de sostenibilidad, el marco regulatorio TEN-T, nuevos combustibles para el transporte marítimo, eco-incentivos y digitalización.