La Autoridad Portuaria de La Coruña ha solicitado a la Xunta de Galicia que introduzca un ajuste en la Ley de acompañamiento a los presupuestos autonómicos de 2026, con el fin de eximir del pago de la tasa turística a los cruceros que no pernocten en la ciudad. Esta petición responde a la aplicación prevista de dicha tasa a partir del 1 de enero de 2026, conforme a la ordenanza municipal aprobada por el Ayuntamiento, basada en la Ley autonómica 5/2024, que contempla el gravamen para todos los cruceros, independientemente de si los pasajeros pernoctan o no en A Coruña.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, argumentó que esta situación genera un trato desigual con respecto a otros visitantes que llegan a la ciudad en transporte terrestre o aéreo y que, al no pernoctar, no están sujetos al pago de la tasa. Asimismo, señaló que un porcentaje relevante de cruceristas ni siquiera desembarca del buque, lo que refuerza la necesidad de revisar el planteamiento legal.
La entidad portuaria ya había presentado alegaciones a la ordenanza municipal por considerar que la aplicación de esta tasa podría afectar de forma significativa a la competitividad del puerto y, en consecuencia, a la economía local y al empleo. De aprobarse el ajuste en la ley autonómica de 2026, la ordenanza municipal perdería su base legal para aplicar el cobro a los cruceros sin pernocta.
Actualmente, el puerto de La Coruña lidera el tráfico de cruceros en la cornisa cántabro-atlántica, con una previsión de 169 escalas y 480.000 pasajeros para 2026. El impacto económico anual se estima en 40 millones de euros, repercutiendo tanto en sectores como el comercio y la hostelería, como en otros servicios vinculados directamente al tránsito de cruceros: terminales de pasajeros, consignatarios, servicios técnicos de practicaje, remolque y amarre, transporte local, guías turísticos, museos, suministros a buques e incluso centros hospitalarios que atienden a tripulantes y pasajeros.




