El Puerto de Barcelona ha inaugurado este jueves la nueva ampliación de la terminal Hutchison Ports BEST, que se ha convertido en la primera instalación del Mediterráneo con un sistema OPS (Onshore Power Supply) plenamente operativo para contenedores. Esta tecnología permite a los buques conectarse a la red eléctrica terrestre y apagar sus motores auxiliares durante su estancia en el puerto, reduciendo así las emisiones contaminantes en el entorno portuario.
La terminal ha sumado siete nuevos bloques semiautomatizados de almacenamiento, alcanzando los 34 en total, lo que ha supuesto un incremento del 25% en su capacidad operativa. Estas nuevas infraestructuras se han puesto en marcha como parte de un plan de expansión que ha requerido una inversión privada de 150 millones de euros, la mayor registrada hasta ahora en un puerto español, según ha señalado la propia compañía.
Con esta ampliación, Hutchison Ports BEST ha reforzado su posición en el mercado mediterráneo al incorporar 1.000 nuevos puntos de conexión para contenedores refrigerados, alcanzando un total de 3.000 conexiones. Esta cifra sitúa a la terminal como uno de los principales referentes en el manejo de carga reefer del sur de Europa, especialmente en un contexto de creciente demanda de transporte de productos perecederos y farmacéuticos.
Además, la empresa ha anunciado la adquisición de dos nuevas grúas de muelle que estarán operativas a partir de la primera mitad de 2026. Las grúas, con una altura de 90 metros, podrán operar con los portacontenedores de última generación y facilitarán operaciones de carga y descarga más ágiles. Su llegada ha sido posible tras varios años de retraso debido a su ubicación en la ruta de aproximación al Aeropuerto de El Prat. El Ministerio de Transportes ha validado recientemente una solución técnica que permite compatibilizar la operación portuaria con las exigencias de seguridad aérea.



