El Puerto de Motril cuenta con una nueva zona de varadero para la reparación de embarcaciones, treinta años después, y una grúa pórtico capaz de mover y trasladar barcos y yates dentro y fuera del agua con un peso de hasta 100 toneladas. La inversión, superior a los 650.000 euros y cuyas obras se han ejecutado en un meses y medio, la ha llevado a cabo la empresa Marina Motril, propietaria de las instalaciones y concesionaria dentro del recinto portuario.
De este varadero se va a beneficiar especialmente la flota pesquera de la comarca, que ya no tendrá que desplazarse a los puertos de Caleta de Vélez (Málaga) y Adra (Almería) para realizar las correspondientes inspecciones y por ello, el Patrón Mayor de la Confradía de Pescadores del Puerto de Motril, Ignacio Cabrera, confía en la recuperación del sector y la industria relacionada con el mantenimiento, mecánica y electrónica de barcos, como lo demuestra la puesta en servicio de las nuevas instalaciones de Marina Motril.
Las obras han consistido en la ejecución de tres vigas de hormigón armado, dos de ellas voladas en el mar para poder realizar las operaciones de carga y descarga, y la otra apoyada en el talud de escollera del muelle
Las obras han consistido en la ejecución de tres vigas de hormigón armado, dos de ellas voladas en el mar para poder realizar las operaciones de carga y descarga, y la otra apoyada en el talud de escollera del muelle, de 20 metros de longitud y 1,5 metros de canto, que descansan sobre 24 pilotes sumergidos hasta 20 metros de profundidad. Cada pilote ofrece una resistencia de 300 toneladas. Para la ejecución de las vigas se han empleado 6.650 toneladas de hierro.




