El fuerte viento de Levante que desde la tarde del domingo azota al área del Estrecho de Gibraltar y la Bahía de Algeciras, con rachas de más de 80 kilómetros por hora, está causando daños en el litoral, mientras en el mar se lucha por mantener la seguridad.
Mientras en tierra, el mar ha anegado la principal Avenida de La Línea y ha vuelto a cauasar graves pérdidas de arena en playas como El Rinconcillo, en Algeciras, en las aguas de la Bahía se lucha por parte del personal de la Autoridad Portuaria, la corporación de prácticos y las empresas dedicadas a la actividad marítima, por intentar capear un temporal que está siendo de los más duros que se recuerdan en cuanto a viento y oleaje.
Los buques que realizan las travesías entre ambas orillas del Estrecho, siguen sin poder operar como consecuencia del cierre del puerto de Tarifa y de las cancelaciones de los viajes por parte de las navieras que operan entre Algeciras, Ceuta y Tánger.
El temporal, de momento, ha obligado al personal de las empresas de remolcadores y a los prácticos del puerto a realizar un arduo trabajo, incluso durante la noche, para tratar de evitar los problemas generados por algunos buques que han sufrido la rotura de sus amarres.



