El HMS Mersey, patrullero de alta mar de la Royal Navy, ha llegado este miércoles 7 de octubre a Gibraltar para realizar una escala destinada a labores rutinarias de mantenimiento y apoyo logístico, después de varios meses de actividad operativa relacionada con la vigilancia y la seguridad marítima.
El buque pertenece a la clase River de la Marina británica y está concebido para realizar misiones de vigilancia, escolta, seguridad marítima y policía naval tanto en aguas británicas como en operaciones internacionales. Su dotación habitual ronda los cincuenta efectivos y su configuración permite mantener despliegues prolongados y responder con poca antelación a distintos tipos de misiones.
La llegada a Gibraltar se produce después de que el HMS Mersey haya participado durante los últimos meses en operaciones destinadas al seguimiento del tráfico marítimo de interés para el Reino Unido, en coordinación con otras unidades de la Royal Navy y con medios de países integrados en la OTAN.
Entre estas actuaciones figura la vigilancia de buques militares y mercantes rusos durante su tránsito por el Canal de la Mancha y otras zonas próximas a aguas británicas. Estas operaciones forman parte de las tareas de conocimiento de la situación marítima desarrolladas por las fuerzas navales británicas en rutas consideradas estratégicas.
A principios de este año, el HMS Mersey recibió el cometido de seguir e informar sobre los movimientos de varios buques rusos que navegaban por estas rutas. En una de estas operaciones trabajó conjuntamente con un helicóptero Wildcat perteneciente al Escuadrón Aéreo Naval 815 de la Royal Navy.
Durante aquella misión, el patrullero y la aeronave efectuaron el seguimiento del buque de guerra ruso RFS Soobrazitelny y del petrolero MV Anatoly Kolodkin mientras transitaban por aguas próximas al Reino Unido.
La vigilancia de unidades navales extranjeras durante su paso por zonas de interés forma parte de las tareas habituales desarrolladas por las marinas militares para mantener información actualizada sobre movimientos marítimos. Estas actuaciones se realizan también en coordinación con otros medios navales y aéreos cuando las circunstancias operativas lo requieren.
El HMS Mersey ha desempeñado a lo largo de su vida operativa diferentes cometidos, entre ellos patrullas marítimas, protección de la actividad pesquera, cooperación en materia de defensa y apoyo a otros departamentos del Gobierno británico.
Los patrulleros de la clase River están diseñados para mantener una elevada disponibilidad y asumir misiones que no requieren el empleo de unidades de mayor porte. Su utilización permite a la Royal Navy mantener presencia naval en diferentes áreas y atender operaciones relacionadas con vigilancia, control marítimo y seguridad.
La escala en Gibraltar permitirá ahora a la tripulación desarrollar tareas ordinarias de mantenimiento y recibir los servicios logísticos necesarios antes de continuar con su actividad.
La base naval de Gibraltar es utilizada de forma habitual por unidades de la Royal Navy durante desplazamientos entre el Atlántico y el Mediterráneo. Su posición en el Estrecho permite prestar servicios de apoyo a buques británicos y aliados que transitan entre ambas áreas marítimas.
La presencia del HMS Mersey se suma así a las escalas de unidades militares que periódicamente utilizan las instalaciones de Gibraltar para operaciones logísticas, aprovisionamiento o mantenimiento dentro de sus respectivos despliegues.
El patrullero continuará posteriormente con las funciones asignadas por la Royal Navy dentro de sus misiones de vigilancia y seguridad marítima, en un contexto caracterizado por el seguimiento de la actividad naval en distintos espacios del Atlántico y las rutas de acceso al continente europeo.