Una treintena de barcos, pertenecientes a cooperativas de pescadores de la zona, han iniciado en los últimos días los trabajos de retirada de residuos del fondo marino de aguas cercanas a la accidentada central nuclear de Fukushima, con vistas a reiniciar el próximo marzo la pesca.
Escombros, restos de madera y otros residuos en una zona de entre cinco y 20 kilómetros en torno a la central de Fukushima Daiichi, son objeto de las decenas de trabajadores que se empeñan en dejar lo mejor posible el lugar accidentado.
Se trata de la primera vez que se realiza esta tarea en unas aguas donde los niveles de isótopos radiactivos son considerados seguros, según las mediciones realizadas por la operadora de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO) y corroboradas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OEIA).
El objetivo de recoger estos restos transportados por el tsunami que arrasó la zona en 2011 es facilitar la recuperación del hábitat marino, con el fin último de retomar las actividades pesqueras que fueron suspendidas en la zona próxima a la central tras el accidente nuclear desencadenado por la catástrofe natural.



