La Comisión Europea ha propuesto una modificación específica del Reglamento del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) destinada a simplificar el acceso a la financiación para pescadores y productores acuícolas y ofrecer a los Estados miembros mayor flexibilidad para distribuir los recursos disponibles.
La propuesta introduce cambios en las ayudas destinadas a la flota, la transición energética, el relevo generacional y la pesca costera artesanal, además de incorporar las obligaciones derivadas del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Uno de los principales cambios económicos consiste en elevar del 15% al 30% de la asignación correspondiente a cada Estado miembro el límite presupuestario aplicable a las medidas relacionadas con la flota y el cese permanente de la actividad pesquera. La Comisión considera que esta modificación permitirá a los países disponer de mayor margen para programar recursos destinados a estas actuaciones.
La propuesta elimina, además, el límite presupuestario existente para las ayudas vinculadas al cese temporal de la actividad.
Bruselas plantea también cambios destinados a facilitar la transición energética de la flota pesquera europea. La modificación flexibiliza las condiciones relacionadas con la sustitución y modernización de motores y contempla ayudas específicas para proyectos piloto y de investigación.
El planteamiento alcanza igualmente a las inversiones realizadas en puertos e infraestructuras cuando contribuyan a la transición energética del sector pesquero. La Comisión propone introducir nuevas definiciones de conceptos como “transición energética” y “proyectos piloto” para aportar mayor seguridad jurídica y facilitar las pruebas de nuevas tecnologías.
Otro de los ámbitos incluidos en la reforma es el relevo generacional. La propuesta contempla incrementar la intensidad de las ayudas destinadas a los pescadores jóvenes y eliminar determinados obstáculos existentes para apoyar la transferencia de la propiedad de las empresas.
La Comisión incorpora asimismo dos nuevos mecanismos de financiación. El primero está dirigido al cese temporal de la actividad cuando un operador sufra una reducción de al menos el 40% en las posibilidades de pesca que tenga asignadas. El objetivo de esta medida es atender las consecuencias socioeconómicas que pueda ocasionar una reducción de esta magnitud.
El segundo mecanismo está específicamente dirigido a la pesca artesanal. Su finalidad es contribuir al mantenimiento de una pesca costera de pequeña escala económicamente viable y facilitar la diversificación de los ingresos de los pescadores que desarrollan esta actividad.
La modificación del FEMPA incluye también medidas relacionadas con la protección ambiental. Entre ellas figura el apoyo al diseño, desarrollo y aplicación colectiva de estrategias nacionales destinadas a las áreas marinas protegidas y las zonas con restricciones pesqueras.
Las ayudas podrán dirigirse igualmente a la gestión de estos espacios y al desarrollo de modelos de cogestión pesquera.
La propuesta adapta además el reglamento europeo a los compromisos asumidos en el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio. La Unión Europea ratificó este acuerdo en junio de 2023 y su aplicación requiere adecuar el marco jurídico comunitario para evitar que los fondos europeos financien actividades prohibidas.
Con los cambios planteados, quedarán excluidos de las ayudas del FEMPA los operadores o buques involucrados en pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), así como en actividades relacionadas que presten apoyo a este tipo de pesca.
También quedarán fuera de la financiación determinadas actividades pesqueras y relacionadas con la pesca desarrolladas en alta mar fuera del ámbito de competencia de una organización o acuerdo regional de ordenación pesquera correspondiente.
La gestión de los recursos continuará dependiendo en gran medida de los Estados miembros. El FEMPA funciona principalmente mediante un modelo de gestión compartida en el que la Comisión Europea establece el marco general y los criterios de elegibilidad, mientras que las administraciones nacionales asignan los fondos a los operadores que cumplen los requisitos.
Los Estados pueden distribuir de esta manera los recursos entre pescadores, productores acuícolas y otros beneficiarios mediante sus respectivos programas nacionales, teniendo en cuenta las condiciones socioeconómicas de sus zonas costeras y aguas interiores.
La Comisión señala que los Estados miembros continuarán teniendo un papel relevante para limitar las cargas administrativas que soportan pescadores, productores acuícolas y otros beneficiarios durante la tramitación de las ayudas.
La propuesta deriva de la evaluación intermedia del FEMPA y de las aportaciones recibidas mediante consultas a los Estados miembros, consejos consultivos y representantes del sector. Según el análisis realizado durante el periodo 2021-2027, algunas de las normas actuales presentan dificultades de aplicación y determinadas posibilidades de financiación se consideran demasiado rígidas para atender las inversiones requeridas por el sector.
El comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, ha relacionado la modificación con la simplificación de las reglas del fondo, la adaptación a las obligaciones internacionales sobre subvenciones pesqueras y la mejora del acceso a las ayudas para jóvenes y profesionales de la pesca artesanal.
La reforma todavía no está aprobada. La propuesta presentada por la Comisión Europea deberá ser examinada ahora por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea mediante el procedimiento legislativo ordinario antes de que los cambios puedan incorporarse definitivamente al Reglamento del FEMPA.