La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha sacado a concurso la construcción de diez puntos limpios destinados a la recogida de aceites usados generados por embarcaciones menores en los puertos que gestiona. El presupuesto base de licitación asciende a 172.972,66 euros sin IVA (209.296,92 euros con impuestos incluidos) y el plazo previsto de ejecución es de cinco meses desde la formalización del acta de comprobación del replanteo.
El plazo de presentación de ofertas se cierra el 17 de septiembre de 2026 a las 14:00 horas. La adjudicación se tramitará por el procedimiento abierto simplificado que regula la Ley de Contratos del Sector Público, con el precio como único criterio de valoración, al tratarse de una obra con las prestaciones perfectamente definidas y sin margen para modificar plazos o alcance.
Las diez instalaciones permitirán recoger los aceites lubricantes que generan las embarcaciones pesqueras y deportivas fondeadas o atracadas en las dársenas del puerto, junto con los envases, trapos y filtros contaminados que acompañan a este tipo de residuo. Todo el material recogido será trasladado posteriormente a una planta autorizada para su tratamiento, reciclado o eliminación controlada.
La actuación responde a los compromisos de la Estrategia Verde de la APBA, al sistema de Gestión Medioambiental del organismo y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. El proyecto se apoya, además, en el marco normativo europeo y estatal en materia de residuos, articulado en torno a la Directiva Marco de Residuos, la Directiva (UE) 2018/851 y la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que trasladan al ordenamiento español el principio de jerarquía en la gestión y refuerzan la trazabilidad de los residuos peligrosos.
Los aceites usados figuran entre los residuos más contaminantes que se producen en la actividad marítima. Durante su uso, los lubricantes se degradan en el interior de motores y sistemas hidráulicos y generan sustancias tóxicas y metales pesados por efecto de la temperatura y la presión. La red de puntos limpios busca reducir la producción de estos residuos y garantizar una gestión ordenada de los que se generen, con arreglo a los principios de la economía circular.
El presupuesto de ejecución material asciende a 145.355,18 euros, distribuidos entre las partidas de cimentación (16.614,41 euros), drenaje (9.668,14 euros), cerramiento y cubierta (86.343,15 euros), equipamiento (27.030 euros), gestión de residuos generados durante la propia obra (2.610,64 euros) y seguridad y salud (3.088,84 euros). Sobre esa cifra se aplican un 13% de gastos generales, un 6% de beneficio industrial y un 21% de IVA, hasta alcanzar el precio final de licitación.
El pliego no divide el contrato en lotes, al entender la APBA que la realización independiente de las distintas prestaciones dificultaría la ejecución técnica del conjunto. La codificación del contrato, según el Vocabulario Común de Contratos Públicos, corresponde a trabajos de construcción (CPV 45000000-7), construcción de estructuras (45223000-6) y contenedores para residuos (44613800-8).
Los licitadores podrán acreditar su solvencia técnica y económica por dos vías. La primera, mediante la clasificación como contratista de obras en el grupo B, subgrupo 2, categoría 2. La segunda, aportando un volumen de negocio anual equivalente a al menos vez y media el valor estimado del contrato y una relación de obras ejecutadas en los últimos cinco años del mismo subgrupo, con un importe acumulado en el año de mayor ejecución no inferior al 70% de la anualidad media del contrato.
La empresa adjudicataria deberá adscribir a la obra un jefe de obra con titulación de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Ingeniero Civil, Ingeniero Técnico de Obras Públicas, Ingeniero Industrial o Ingeniero Técnico Industrial y al menos tres años de experiencia, con una dedicación exclusiva del 10%. También un encargado de obras con tres años de experiencia acreditada y una dedicación del 50%.
Entre las condiciones especiales de ejecución figura la obligación de presentar un plan específico para la gestión de los residuos generados durante los trabajos, con separación y clasificación por códigos LER y entrega a un gestor autorizado. La APBA supervisará periódicamente el cumplimiento de las obligaciones medioambientales y podrá proponer la apertura de expediente sancionador o la resolución del contrato en caso de incumplimiento. Al presentar la factura final, la empresa deberá aportar una declaración jurada que acredite haber cumplido todos los compromisos exigidos en el pliego.