La Autoridad Portuaria de Málaga ha desarrollado entre los días 24 y 28 de septiembre una acción comercial en Chile dirigida a ampliar sus relaciones con el sector exportador de fruta fresca y analizar nuevas posibilidades para canalizar productos hortofrutícolas sudamericanos hacia Europa a través del recinto portuario malagueño.
La delegación ha estado integrada por el director de la Autoridad Portuaria de Málaga, José Moyano; el jefe de Relaciones Internacionales, Comercial y Marketing del organismo público, Alejandro Martínez; y el director de Noatum Málaga, César Cegarra.
Durante la visita, los representantes malagueños han mantenido una agenda de reuniones en Santiago con empresas exportadoras, operadores logísticos y compañías navieras con actividad en el corredor marítimo entre Chile y Europa. Los encuentros han permitido conocer las necesidades del sector y presentar las características operativas del Puerto de Málaga para la recepción y distribución de mercancías hortofrutícolas.
La misión comercial también ha incluido un encuentro institucional en la residencia de la embajadora de España en Chile, Laura Oroz Ulibarri, con la participación de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España. La reunión ha servido para mantener contactos con representantes del ámbito empresarial y logístico chileno y exponer las infraestructuras y servicios disponibles en el puerto malagueño.
Posteriormente, la delegación ha visitado distintos puntos de la Región Metropolitana de Santiago relacionados con la actividad frutícola y logística. El objetivo ha sido conocer las características de la cadena de suministro chilena y estudiar las posibilidades existentes para establecer nuevos flujos comerciales de productos perecederos con destino al mercado europeo.
La acción desarrollada en septiembre se integra en la estrategia comercial de la Autoridad Portuaria de Málaga dirigida a los mercados de largo recorrido y, de manera específica, a los tráficos de mercancías perecederas y productos hortofrutícolas.
El Puerto de Málaga mantiene desde hace años relaciones comerciales con mercados latinoamericanos como Perú y Costa Rica y durante 2026 ha incorporado Chile a sus acciones comerciales. Una delegación portuaria ya realizó el pasado mes de marzo una primera visita al país centrada en el sector agroexportador. La misión de septiembre ha dado continuidad a los contactos establecidos entonces con productores, exportadores y empresas relacionadas con la cadena logística.
El transporte hortofrutícola presenta requerimientos específicos vinculados a la conservación de la mercancía, la disponibilidad de conexiones para contenedores refrigerados y los tiempos de tránsito y despacho. En este ámbito, la Autoridad Portuaria trabaja junto con las empresas de la Comunidad Portuaria en la prestación de servicios dirigidos a los operadores internacionales de productos perecederos.
El recinto malagueño dispone de 42.000 metros cuadrados de superficie de almacenamiento, 723 metros de línea de muelle y calados de hasta 16 metros. A ello se añaden 1.200 conexiones destinadas a contenedores frigoríficos, una infraestructura necesaria para atender los tráficos que requieren mantenimiento de la cadena de frío durante su estancia en puerto.
Entre los servicios disponibles se encuentra Reefer Fast Track, destinado a agilizar el acceso de los contenedores refrigerados al recinto portuario. Málaga cuenta igualmente con un Punto de Inspección Fronterizo con capacidad para operar durante los siete días de la semana mediante la coordinación de los distintos agentes que participan en las operaciones de control y despacho de mercancías.
El puerto mantiene actividad operativa durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Su ubicación entre las rutas marítimas atlánticas y mediterráneas constituye uno de los factores utilizados por la Autoridad Portuaria en su estrategia para captar tráficos internacionales procedentes de mercados de largo recorrido.
La conexión terrestre forma también parte de la oferta logística del enclave. El recinto dispone de enlaces por carretera y ferrocarril con diferentes nodos logísticos y centros de distribución, lo que permite trasladar las mercancías recibidas por vía marítima hacia sus destinos interiores.
La actividad relacionada con los contenedores refrigerados ha registrado un crecimiento durante el último ejercicio. En 2025, el Puerto de Málaga movió 4.300 contenedores reefers, frente a los 3.027 contabilizados durante 2024. La diferencia representa un incremento aproximado del 42% en un año.
Esta evolución se ha producido paralelamente al incremento de capacidad disponible en los servicios marítimos que conectan Málaga con países exportadores de Latinoamérica. Estos enlaces constituyen la base sobre la que el puerto trata de incorporar nuevos orígenes y mercancías dentro del tráfico de productos perecederos.
La Autoridad Portuaria está centrando parte de su actividad comercial en establecer contactos directos con productores, exportadores, compañías navieras y operadores logísticos en los mercados de origen. La misión realizada en Chile forma parte de este planteamiento y da continuidad a la visita desarrollada en marzo al sector agroexportador del país.
Dentro de esta estrategia, el Puerto de Málaga utiliza comercialmente el concepto de “puerto boutique del sur de Europa” para definir un modelo basado en servicios adaptados a las necesidades de cada operador, junto con la disponibilidad de espacios e instalaciones para mercancía refrigerada.
La combinación de superficie de almacenamiento, línea de muelle, calado, conexiones para reefers, servicios de inspección y conectividad terrestre constituye la oferta que la delegación malagueña ha presentado al sector frutícola chileno durante la misión desarrollada entre el 24 y el 28 de septiembre.




