El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha acordado actualizar su política ambiental y energética para adaptarla a los objetivos establecidos en el Plan Estratégico 2035 y en el Plan Net Zero. La revisión amplía el alcance de la gestión sostenible a las empresas que operan en el dominio público portuario, así como a clientes, proveedores y otros agentes vinculados a las cadenas logísticas.
La nueva política define un marco común para reducir el impacto ambiental asociado a la actividad de los puertos de València, Sagunto y Gandia. La APV mantendrá un sistema de gestión ambiental y energética integrado en su estructura organizativa y extenderá sus criterios a las compañías instaladas en los espacios bajo su competencia.
El documento incluye medidas relacionadas con la descarbonización, la transición energética, la economía circular y la protección de la biodiversidad. También contempla la revisión periódica de las actividades, productos y servicios que puedan tener efectos sobre el entorno, con el objetivo de identificar los riesgos asociados y establecer mecanismos para su gestión.
La prevención y la reducción de impactos constituyen otra de las líneas incluidas en la actualización. La Autoridad Portuaria prevé desarrollar acciones de formación e información dirigidas al personal y evaluar la actividad de los recintos mediante el cálculo de la huella de carbono. La política también incorpora la participación de empresas y operadores en el proceso de transformación energética del sistema portuario.
La revisión se integra en la estrategia de Valenciaport para adaptar sus infraestructuras y servicios a los cambios regulatorios y tecnológicos que afectan al transporte marítimo y a la logística. Entre estos cambios se encuentran la electrificación de las operaciones portuarias, el suministro eléctrico a los buques durante su estancia en muelle y la incorporación progresiva de equipos con menores emisiones.
En este contexto, el Consejo de Administración ha acordado delegar en la presidenta de la APV los trámites necesarios para iniciar el procedimiento de licitación de una nueva subestación eléctrica. La instalación contará con una potencia de 110 megavatios y un presupuesto de 15,6 millones de euros.
La actuación dispone de financiación de la Comisión Europea a través del Mecanismo Conectar Europa, conocido como CEF por sus siglas en inglés. La futura subestación permitirá duplicar la capacidad energética disponible en el Puerto de València y atender el crecimiento previsto de la demanda eléctrica en sus terminales e instalaciones.
La infraestructura estará destinada a mejorar la seguridad y la estabilidad del suministro, especialmente ante la incorporación de nuevos consumos relacionados con la electrificación de maquinaria, edificios y muelles. Su diseño se ha planteado conforme a criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.
La APV ya trabaja en diferentes proyectos vinculados al suministro eléctrico a buques atracados, una tecnología conocida como OPS, que permite apagar los motores auxiliares durante las escalas. Este sistema reduce las emisiones atmosféricas y el ruido generado en el entorno portuario, aunque requiere una capacidad eléctrica suficiente y redes internas adaptadas a las necesidades de cada terminal.
El Consejo de Administración también ha adoptado varios acuerdos relacionados con La Marina de València. Entre ellos figura la aprobación de un convenio con el Ayuntamiento de València para instalar un centro de desarrollo y formación de actividades náutico-deportivas en el espacio ocupado actualmente por la Escuela de Vela.
El convenio regulará el uso público, deportivo, educativo y social de las instalaciones. El centro estará destinado a la formación y tecnificación en deportes náuticos, al desarrollo de actividades adaptadas para personas con diversidad funcional y a la aplicación de programas vinculados a la inclusión y la sostenibilidad.
Asimismo, el Consejo ha seleccionado la oferta presentada por Valencia Innovation District en el concurso público para la ocupación de la nave EFO 16 de La Marina de València. El espacio albergará un centro empresarial de tecnología e innovación dedicado al emprendimiento, las oficinas, la formación y la celebración de eventos.
La elección se ha producido a partir de la propuesta de la Mesa de Calificación del concurso para el otorgamiento de la correspondiente concesión administrativa sobre dominio público portuario.
Otro de los acuerdos autoriza una modificación no sustancial de la concesión de Marina Port Valencia. La operación supone la incorporación de 6.200 metros cuadrados de superficie terrestre situados en el área del vial de la Marina Sur, junto al puerto comercial.
En el Puerto de Sagunto, el Consejo ha autorizado una modificación sustancial de la concesión gestionada por Bersolaz Spain. La compañía podrá incorporar 39.785 metros cuadrados de lámina de agua para ejecutar la segunda fase de su proyecto de modernización, desplazamiento y ampliación de las instalaciones acuícolas.
Las instalaciones están destinadas al cultivo de dorada, lubina y corvina. La ampliación permitirá reorganizar la explotación y adaptar la piscifactoría a las necesidades técnicas previstas por la empresa dentro de la concesión portuaria.
Los acuerdos adoptados abarcan, de este modo, la planificación energética del Puerto de València, la gestión de espacios de La Marina y la actividad acuícola en Sagunto. Las actuaciones se integran en las competencias de la APV sobre infraestructuras, concesiones y sostenibilidad en los recintos que administra.