Baleària participa en el nuevo hub de Formación Profesional para la Movilidad Marítima Sostenible, una alianza público-privada promovida por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. El objetivo de esta iniciativa es formar a las nuevas generaciones en tecnologías ecoeficientes y dar respuesta a las necesidades de cualificación de un sector que atraviesa un proceso acelerado de transición energética.
Junto a la naviera, forman parte de este hub Astilleros Armón, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, la Fundación Puertos de Las Palmas, Navantia, la Fundación Valenciaport y la Asociación Alianza Net-Zero Mar. La labor conjunta de estas siete entidades se centrará en actualizar la oferta formativa y adaptarla a las nuevas exigencias tecnológicas del sector marítimo, con el propósito de aliviar las dificultades que hoy existen para captar perfiles cualificados.
Un hub de Formación Profesional es, en esencia, un espacio de trabajo compartido entre la administración pública y las empresas del sector al que representa. Su función consiste en trasladar de forma directa y rápida las necesidades reales del tejido productivo al sistema educativo, de manera que los ciclos formativos, los contenidos y las prácticas se ajusten a lo que las compañías demandan en cada momento, en lugar de responder únicamente a una planificación académica genérica.
El presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha valorado la iniciativa como un paso relevante para la naviera y para el sector en su conjunto. «Este hub constituye un instrumento estratégico para retener talento en España y garantizar que la transición verde genere empleo juvenil de alta cualificación, estable y con perspectivas de desarrollo profesional», ha señalado. Utor ha añadido que «con este acuerdo, la naviera consolida su papel clave en la vertebración del talento y el fortalecimiento del ecosistema marítimo español, reafirmando su compromiso con la educación y con los profesionales que harán posible el transporte marítimo del futuro».
La alianza busca que la educación sectorial evolucione al mismo ritmo que lo hacen navieras, puertos y astilleros, de forma que los estudiantes cuenten con salidas profesionales estables, vinculadas a la tecnología y con posibilidades reales de crecimiento dentro del sector. Para ello, la colaboración entre las siete entidades permitirá definir perfiles curriculares altamente especializados que hoy apenas tienen recorrido en la oferta formativa tradicional.
Entre esos nuevos perfiles figuran los especialistas en mantenimiento de motores duales, capaces de operar tanto con combustibles convencionales como con alternativas más limpias; los técnicos en sistemas de baterías eléctricas, orientados a la propulsión híbrida y eléctrica de los buques; y los expertos en combustibles renovables, un campo en expansión a medida que el sector marítimo diversifica sus fuentes de energía. La lista se completa con los operadores de sistemas de conexión eléctrica a puerto, conocidos por sus siglas en inglés como OPS, que permiten a los buques atracados apagar sus motores auxiliares y conectarse a la red eléctrica terrestre para reducir emisiones durante su estancia en puerto, y con los profesionales especializados en digitalización y ciberseguridad marítima, ámbitos cada vez más presentes en la operativa diaria de navieras y terminales.
El acto de firma que ha formalizado la creación de este y otros cuatro hubs sectoriales se celebró el pasado 22 de julio en Madrid, presidido por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón. En total, la convocatoria ha dado lugar a cinco nuevos espacios de colaboración entre la administración y distintos sectores productivos, de los que el de movilidad marítima sostenible es uno de ellos.
Estos hubs, según ha explicado el propio Ministerio, están concebidos como un canal directo entre la administración y las empresas que permite identificar con rapidez las demandas del tejido productivo y trasladarlas al sistema de Formación Profesional. Esa vía de comunicación facilita tanto la actualización de los planes formativos como la puesta en marcha de proyectos de innovación conjunta, además de abrir la puerta a que las propias empresas participen en la acreditación de competencias y en el aprendizaje práctico del alumnado, un elemento habitual en la Formación Profesional dual.