Baleària ha presentado al Consell de Formentera una propuesta para la implantación de un cupo único, global y compartido de vehículos en la isla que no establezca diferencias entre los que acceden por vía marítima y los procedentes del sector de alquiler. Según la naviera, la iniciativa persigue corregir lo que la compañía califica como una discriminación hacia el transporte marítimo dentro del sistema de regulación vigente, al tiempo que busca garantizar un modelo alineado con los principios de sostenibilidad, libre competencia y equidad.
La compañía sostiene que la saturación de las carreteras de Formentera no depende del canal de acceso del vehículo a la isla. A juicio de Baleària, un coche ocupa el mismo espacio y genera el mismo impacto en la red viaria independientemente de si llega embarcado con su propietario o si es alquilado por un pasajero que accede por vía aérea. Sobre esta base, la naviera considera que el sistema actual de cupos diferenciados no responde a criterios reales de capacidad de carga ni de sostenibilidad.
Baleària señala que el modelo vigente genera distorsiones en la práctica, ya que los cupos asignados a los vehículos que acceden por transporte marítimo se agotan de forma recurrente, mientras que los vehículos de alquiler continúan incorporándose a la circulación sin la misma limitación. Esta dinámica provoca, según la compañía, que numerosos clientes del transporte marítimo se enfrenten a diario a la imposibilidad de embarcar su vehículo, pese a que el número total de coches en circulación en la isla sigue en aumento.
La naviera argumenta que esta segmentación penaliza la conectividad marítima, restringe la libertad del ciudadano para elegir su modo de transporte y traslada el coste de la regulación a un único segmento económico. Además, según Baleària, supone una discriminación frente a otros modos de acceso y desincentiva un medio de transporte que la compañía considera más sostenible y menos contaminante.




