El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha convocado una jornada de huelga de 24 horas para el próximo jueves 29 de octubre, que afectará al personal de conducción de todas las empresas del Grupo Renfe. La movilización se desarrollará entre las 00.01 y las 23.59 horas y responde, según la organización sindical, a la falta de aplicación de determinados acuerdos relacionados con la seguridad ferroviaria y las condiciones laborales de los maquinistas.
La convocatoria se ha anunciado este viernes, 16 de octubre, después de una reunión entre representantes del sindicato, el Ministerio de Transportes, Adif, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y Renfe. SEMAF considera que el encuentro no ha permitido resolver las discrepancias existentes sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos anteriormente.
El origen del conflicto se encuentra en el acuerdo alcanzado el pasado 9 de febrero, que permitió desconvocar las jornadas de huelga previstas para los días 10 y 11 de aquel mes, tras el accidente ferroviario de Adamuz. El sindicato inició el 5 de octubre el procedimiento de la Comisión de Conflictos ante lo que considera una aplicación insuficiente de las medidas pactadas.
Entre sus principales reivindicaciones figura la implantación de protocolos vinculantes para actuar ante fenómenos meteorológicos adversos y situaciones de riesgo en la infraestructura ferroviaria. La organización también solicita mecanismos de coordinación entre los distintos organismos responsables de la circulación y la seguridad.
Las demandas incluyen soluciones técnicas a los problemas de fiabilidad del material rodante, la aplicación de las interrupciones reglamentarias en los tiempos de conducción y el desbloqueo de los coeficientes reductores de la edad de jubilación.
Asimismo, SEMAF reclama el cumplimiento del acuerdo del 7 de mayo relativo a las nuevas incorporaciones de maquinistas y el mantenimiento íntegro del protocolo de atención a los profesionales implicados en arrollamientos, establecido en 1990.
La organización sindical también plantea establecer canales directos de comunicación con la AESF y la Inspección de Trabajo, así como aplicar el principio de cultura justa en la investigación de incidentes ferroviarios.
Por su parte, Renfe sostiene que ha ejecutado íntegramente las medidas que le correspondían del acuerdo de febrero y señala que otras reivindicaciones sindicales dependen de organismos ajenos a la operadora.
Según la compañía, de las 24 actuaciones cuya ejecución corresponde a otras administraciones y entidades, 17 ya se han completado y las siete restantes continúan sujetas a los procedimientos administrativos, técnicos y regulatorios establecidos.
En materia de empleo, Renfe asegura haber cumplido su compromiso de impulsar una contratación adicional de hasta 1.200 trabajadores, tras los correspondientes procesos de movilidad interna. También rechaza que existan incumplimientos relativos a las condiciones de incorporación de nuevos maquinistas.
Respecto al mantenimiento ferroviario, la empresa señala que ha incrementado la participación de personal propio en determinadas actividades y que dispone desde marzo de un procedimiento específico de actuación ante alertas meteorológicas.
La operadora también discrepa de la reclamación sindical sobre el protocolo de atención tras arrollamientos de 1990, al considerar que aquel acuerdo dejó de estar vigente con la aprobación del X Convenio Colectivo de la antigua Renfe.
Renfe ha expresado su preocupación por las posibles consecuencias de la huelga para los viajeros, mientras que SEMAF mantiene la convocatoria del 29 de octubre ante las diferencias existentes sobre el grado de cumplimiento de los compromisos suscritos.