El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha licitado, por un importe de 3,3 millones de euros, un contrato destinado a la instalación de más de 30 kilómetros de cerramientos en diversos puntos kilométricos de la red ferroviaria convencional de Andalucía, concretamente en tramos que discurren por las provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba y Málaga.
Esta intervención técnica obedece a la necesidad de incrementar la protección de la traza ferroviaria ante el desarrollo de la estructura urbana en las localidades afectadas, con el objetivo de disuadir las intrusiones y los tránsitos indebidos por la zona de vías, así como la proliferación de pasos viciosos generados de manera informal.
Mediante el despliegue de estos nuevos vallados, el administrador de la infraestructura busca elevar las condiciones de seguridad en el entorno ferroviario, afectando tanto a los ciudadanos de los núcleos urbanos colindantes como a la regularidad y explotación de las circulaciones de trenes.
En el desglose geográfico del proyecto, las operaciones en la línea Córdoba-Sevilla se van a concentrar en el entorno municipal de Córdoba y de Peñaflor, en la provincia de Sevilla. Por su parte, los trabajos previstos para la línea Bobadilla-Algeciras se van a ejecutar en los términos municipales de Ronda y Cañete La Real, situados en la provincia de Málaga, así como en las localidades gaditanas de Jimena de la Frontera, Castellar de la Frontera, San Roque y Algeciras.
La ejecución de estas obras de protección de activos e infraestructura se encuadra en los parámetros fijados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, específicamente en lo relativo al ODS 3 (Salud y Bienestar), el ODS 9 (Industria, Innovación e Infraestructura) y el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles).




