Entre enero y julio de 2026, España exportó 7,5 millones de toneladas de frutas y hortalizas frescas, un 1 % menos que en el mismo periodo del año anterior. En ese tiempo, la facturación subió un 5,8 %, hasta 12.731 millones de euros, frente a los 12.039 millones de los siete primeros meses de 2025.
Son datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX), que los ha difundido esta semana. La ligera bajada del volumen se debe a las hortalizas: sus envíos cayeron un 2,6 %, hasta 3,3 millones de toneladas. Las frutas, en cambio, crecieron un 0,8 % y llegaron a 4,1 millones de toneladas.
Entre las hortalizas, la mayor caída fue la de la patata: 139.568 toneladas, un 23 % menos. Le siguieron la cebolla, con 141.972 toneladas (-13,5 %); el calabacín, con 252.937 toneladas (-5,2 %); el tomate, con 380.188 toneladas (-4,3 %), y el pimiento, con 476.375 toneladas (-2,4 %). Dos productos subieron: la lechuga, hasta 487.179 toneladas (+2,9 %), y el pepino, hasta 415.939 toneladas (+1,2 %).
En las frutas, los mayores crecimientos fueron los de la sandía, con 701.057 toneladas y un 20,8 % más, y el melón, con 275.434 toneladas y un 15,9 % más. Los cítricos, por el contrario, retrocedieron. La naranja se quedó en 826.149 toneladas, un 12 % menos; la mandarina, en 493.706 toneladas (-6,5 %), y el limón, en 385.057 toneladas (-8,6 %).



