El astillero de Navantia en Puerto Real ha celebrado este viernes el bautizo del A-21 Poseidón, el nuevo Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) destinado a la Armada española. La unidad está concebida para operaciones de buceo, intervención subacuática y salvamento y rescate de submarinos y será el relevo del actual buque Neptuno.
La ceremonia se ha desarrollado en la dársena del dique de las instalaciones de Puerto Real después de que el buque fuera puesto a flote esta misma semana mediante el llenado del dique donde se ha desarrollado su construcción.
El acto ha contado con la presencia del director general de Armamento y Material (DiGAM), almirante Aniceto Rosique; el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Antonio Piñeiro; la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda; la alcaldesa de Puerto Real, Aurora Salvador; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez; y el director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de la compañía, Alberto Cervantes.
La madrina del A-21 Poseidón ha sido María Dolores Higueras Rodríguez, primera arqueóloga subacuática de España. Durante la ceremonia hizo referencia tanto a las funciones de investigación y salvamento del nuevo buque como a su posible participación en trabajos relacionados con la protección del patrimonio arqueológico sumergido.
El BAM-IS está destinado a convertirse en la principal unidad de la Armada para el apoyo a las operaciones de buceo. Su adquisición está relacionada asimismo con la entrada en servicio de los submarinos de la clase S-80, ante la necesidad de disponer de medios específicos para prestar apoyo a estas unidades y participar en operaciones de salvamento y rescate de sus dotaciones.
El Poseidón tendrá capacidad para transportar un minisubmarino de rescate y efectuar exploraciones e intervenciones mediante vehículos operados remotamente a profundidades de hasta 3.000 metros.
Entre las misiones previstas se encuentran las intervenciones subacuáticas con mezclas de gases a grandes profundidades, reparaciones submarinas y recuperación de objetos sumergidos. También podrá realizar operaciones de búsqueda, localización, detección e identificación bajo el agua.
La unidad contará además con capacidad para el tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo y podrá prestar apoyo a las diferentes unidades de buceo de la Armada, así como a las actividades de enseñanza y certificación desarrolladas por la Escuela Militar de Buceo.
Sus funciones incluirán igualmente trabajos relacionados con la protección del patrimonio arqueológico subacuático, operaciones de movilidad y contramovilidad mediante la retirada o colocación de obstáculos bajo el agua y apoyo a operaciones navales convencionales.
Una de las características técnicas del A-21 Poseidón será su certificación MOSHIP, que permitirá utilizarlo como buque nodriza para sistemas internacionales de salvamento y rescate de submarinos.
Según Navantia, será el primer buque de la Armada española que disponga de esta certificación para operar como plataforma nodriza del NATO Submarine Rescue System (NSRS), utilizado por la OTAN, y del Submarine Rescue Diving and Recompression System de Estados Unidos.
Esta capacidad permitirá integrar en el Poseidón equipos especializados destinados a intervenir ante una emergencia de un submarino y constituye uno de los elementos que diferencian a la nueva unidad respecto al Neptuno.
El director general de Armamento y Material, Aniceto Rosique, ha señalado durante la ceremonia que la incorporación del BAM-IS ampliará las capacidades de la Armada en intervención subacuática, buceo y salvamento y rescate de submarinos. También ha relacionado el programa con la incorporación de tecnología desarrollada por la industria nacional.
El AJEMA, Antonio Piñeiro, se ha referido a la complejidad técnica de la construcción y a la participación de Navantia y del tejido industrial de la Bahía de Cádiz en el programa. Por su parte, el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, ha situado el proyecto dentro de la colaboración de la compañía con el Ministerio de Defensa y la Armada.
La construcción del BAM-IS comenzó en el marco de un programa iniciado en 2021. De acuerdo con los datos facilitados por Navantia, la actividad asociada al proyecto mantiene un promedio anual superior a los 800 empleos, contabilizando puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos.
El bautizo y la puesta a flote abren una nueva etapa del programa, que continuará con los trabajos necesarios para completar e integrar los diferentes sistemas del buque antes de su incorporación a la Armada.
Una vez operativo, el A-21 Poseidón concentrará capacidades relacionadas con el rescate submarino, las operaciones de buceo y las intervenciones a gran profundidad, además de proporcionar a la Armada una plataforma compatible con los sistemas internacionales de rescate utilizados por la OTAN y Estados Unidos.