La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha adjudicado a Contratas Terrestres y Marítimas, S.L.U. el mantenimiento de los pantalanes y estructuras de madera que gestiona directamente en Algeciras, Tarifa, San Roque y La Línea de la Concepción, por un importe de 624.000 euros. El servicio permitirá atender de forma periódica distintas instalaciones utilizadas para actividades deportivas, pesqueras y turísticas, además de pasarelas y zonas de acceso situadas en varios puntos de la Bahía de Algeciras.
El contrato tendrá una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de ampliarse un año más. El presupuesto fijado inicialmente para la contratación ascendía a 635.013,20 euros, mientras que el valor estimado, teniendo en cuenta esa posible ampliación, alcanza los 793.766 euros.
Los trabajos se repartirán entre cinco zonas principales. En Algeciras se actuará sobre la pasarela de madera del Saladillo y los pantalanes para actividades deportivas del Llano Amarillo. En Tarifa se atenderán las instalaciones destinadas tanto a actividades náuticas como al embarque y desembarque de pasajeros de excursiones turísticas. En La Línea se incluye el pantalán pesquero de Puerto Chico, mientras que en San Roque se trabajará sobre la barandilla y los pantalanes situados en el espigón de los Gallegos, en Puente Mayorga.
El objetivo es conservar estas instalaciones en buenas condiciones y actuar cuando aparezcan daños derivados del uso habitual o de las condiciones meteorológicas. La documentación de la APBA explica que estas estructuras están sometidas a un desgaste constante y que, en algunos puntos, los temporales provocan daños de forma recurrente.
El caso de Tarifa es uno de los más expuestos. Los fuertes vientos de levante y poniente y el movimiento del agua dentro de la dársena afectan a los pantalanes y a los elementos que los rodean. En la pasarela del Saladillo, los temporales de levante causan desperfectos, según la memoria, una o dos veces al año. También las instalaciones del Llano Amarillo, Puerto Chico y Puente Mayorga sufren el efecto combinado del uso diario y de los episodios de mal tiempo.
El contrato contempla revisiones mensuales y también después de los temporales. Durante esas inspecciones se comprobará el estado general de las instalaciones y se podrán realizar pequeñas reparaciones, como ajustar piezas sueltas o sustituir elementos deteriorados.
Entre los trabajos previstos figura la reparación de suelos y piezas de madera, barandillas, puertas de acceso y zonas de paso. También se atenderán los elementos que permiten mantener a flote y sujetos los pantalanes, así como los puntos de amarre y las conexiones de agua y electricidad existentes en algunas instalaciones. Cuando sea necesario, el servicio podrá incluir además la retirada de piezas que hayan caído al fondo de las dársenas.
La APBA busca con este servicio poder intervenir tanto antes de que se produzcan averías como una vez detectados los daños. Esto permitirá realizar revisiones periódicas, atender incidencias y acometer mejoras cuando el estado de las instalaciones lo requiera.
Los trabajos deberán ejecutarse sin interferir en el uso habitual de las instalaciones. Cuando las actuaciones afecten a los usuarios de los pantalanes, la empresa está obligada a realizarlas en horario de tarde o noche para garantizar la operatividad diaria de las dársenas deportivas, pesqueras y de embarque de pasajeros. La memoria justificativa del expediente recuerda que Tarifa presenta una casuística particular por los fuertes vientos de levante y poniente y las ondulaciones en el interior de la dársena deportiva, mientras que la pasarela del Saladillo sufre desperfectos una o dos veces al año por los temporales de levante.
El plazo de ejecución del contrato es de cuatro años, prorrogable por uno más, y el servicio comenzará en el plazo máximo de un mes desde la firma.