Maersk ha revisado al alza sus previsiones financieras para el conjunto de 2026 después de cerrar el segundo trimestre con un crecimiento de los ingresos del 20% interanual y una mejora de los resultados en su negocio marítimo. El grupo danés sitúa ahora su previsión de EBITDA subyacente entre 10.500 y 12.500 millones de dólares, frente al rango anterior de entre 8.000 y 10.000 millones.
La compañía también ha elevado su estimación de EBIT subyacente, que pasa de una horquilla de entre 2.000 y 4.000 millones de dólares a otra de entre 4.500 y 6.500 millones. En cuanto al flujo de caja libre, Maersk espera que sea superior a cero durante el ejercicio, frente a la previsión previa de al menos -1.500 millones de dólares.
Las nuevas estimaciones parten de una previsión de crecimiento cercana al 4% para los volúmenes del mercado mundial de contenedores durante 2026. La revisión responde al comportamiento registrado durante el segundo trimestre y a la mayor visibilidad de la compañía sobre la evolución prevista para el resto del ejercicio.
Entre abril y junio, Maersk obtuvo unos ingresos de 15.757 millones de dólares, frente a los 13.130 millones contabilizados durante el mismo periodo de 2025, según las cifras trimestrales de la compañía. El EBITDA alcanzó los 2.992 millones, frente a los 2.298 millones de un año antes, mientras que el EBIT ascendió a 1.571 millones, casi el doble de los 845 millones del segundo trimestre de 2025.
La evolución supone también una mejora considerable respecto al inicio del ejercicio. En el primer trimestre de 2026, Maersk había registrado 12.970 millones de dólares de ingresos, un EBITDA de 1.753 millones y un EBIT de 340 millones.
El transporte marítimo de contenedores ha sido el principal componente de la mejora trimestral. Ocean incrementó sus ingresos un 23%, con un crecimiento del 4,1% en los volúmenes cargados y una subida del 22% en el flete medio. La utilización de los buques se mantuvo en el 96%, mientras que el coste unitario a energía constante disminuyó un 0,8%.
El EBIT de Ocean se situó en 935 millones de dólares, frente a los 229 millones obtenidos durante el segundo trimestre del pasado año. La cifra contrasta igualmente con el resultado negativo de 192 millones registrado por el segmento durante los tres primeros meses de 2026.
Maersk atribuye parte de esta evolución a la demanda procedente de Extremo Oriente y al incremento de las tarifas spot. Durante el trimestre se produjo un crecimiento especialmente significativo de las importaciones hacia África, Norteamérica y Latinoamérica, en un contexto de continuidad de los flujos de exportación desde Asia y, especialmente, desde China.
La alteración del tráfico en el estrecho de Ormuz también ha condicionado las cadenas logísticas. Parte de las mercancías destinadas al Golfo han sido desviadas hacia puertos alternativos y rutas terrestres, mientras que capacidad marítima afectada por estas modificaciones ha sido destinada a otros corredores comerciales. Al mismo tiempo, la congestión portuaria en Europa, Oriente Medio, la costa este de Sudamérica y África Occidental ha contribuido, junto con la demanda y los desequilibrios entre tráficos, al incremento de los fletes spot.
Logistics & Services registró, por su parte, un crecimiento interanual de los ingresos del 15% y del 11% respecto al trimestre anterior. Su margen EBIT se situó en el 5,1%, cinco décimas por encima del primer trimestre. El EBIT alcanzó los 217 millones de dólares, frente a 175 millones un año antes y 173 millones entre enero y marzo de este ejercicio.
Las actividades terrestres concentraron una parte del crecimiento del área logística, con soluciones de conexión entre puertos de la región del Golfo, mientras que Forwarding aumentó sus volúmenes en carga aérea y Project Logistics.
En el negocio de terminales, los volúmenes crecieron un 2,2% y los ingresos aumentaron un 11%. Los ingresos por movimiento se incrementaron un 7,1%, debido a las tarifas y a una mayor facturación vinculada al almacenamiento. El EBIT de Terminals fue de 458 millones de dólares, prácticamente en línea con los 461 millones obtenidos en el mismo trimestre de 2025 y por encima de los 436 millones del primer trimestre de 2026.
La compañía mantiene además su programa de recompra de acciones por importe de 1.000 millones de dólares y sus planes de inversión. En Brasil, APM Terminals ha inaugurado su terminal de Suape tras una inversión de 350 millones de dólares. La instalación ha sido concebida como la primera terminal de contenedores completamente electrificada de Sudamérica. Maersk también ha incorporado en la zona una nueva instalación de distribución y almacenamiento.
En Vietnam, APM Terminals y Hateco Group han firmado un acuerdo con la ciudad de Da Nang para construir y operar la terminal de contenedores de Lien Chieu. El proyecto contempla una inversión superior a 1.700 millones de dólares.
Maersk mantiene sin cambios sus previsiones de inversiones de capital. El CAPEX previsto se sitúa entre 10.000 y 11.000 millones de dólares tanto para el periodo 2025-2026 como para 2026-2027.
La compañía advierte de que sus resultados durante el resto del ejercicio seguirán condicionados por la evolución macroeconómica, los precios del combustible y los fletes. Según sus cálculos de sensibilidad, una variación de 100 dólares por FFE en las tarifas de transporte de contenedores tendría un efecto aproximado de 700 millones de dólares sobre el EBIT anual. Una variación de 100 dólares por tonelada en el precio del búnker tendría un efecto estimado de 100 millones de dólares.