El grupo público naval y tecnológico Navantia cerró 2025 con una contratación récord de 6.627 millones de euros, lo que supone multiplicar por cuatro los pedidos firmados en 2024. El crecimiento se explica principalmente por el aumento de los contratos de defensa en el mercado nacional, junto con la consolidación de la posición de la compañía en los mercados internacionales.
Con este volumen de contratación, la cartera de pedidos consolidada del grupo pasó de los 8.163 millones de euros al cierre de 2024 a los 12.826 millones al finalizar 2025. Esta evolución confirma la carga de trabajo asegurada en todos los centros de la compañía a medio plazo y se traducirá en un incremento de la cifra de negocio conforme avance la ejecución de los nuevos programas contratados. Los contratos del ámbito de la defensa concentran en torno al 88% del total de la cartera, lo que aporta estabilidad y continuidad a la actividad del grupo.
Este incremento de la contratación constituye el primer paso hacia un aumento de la cifra de negocio, que la compañía sitúa en el entorno de los 3.000 millones de euros para 2027, año en el que Navantia prevé alcanzar el equilibrio financiero, en paralelo a la mejora de la eficiencia operativa, el aumento de la productividad y la consolidación de la actividad internacional.
En 2025, Navantia cerró el ejercicio con una cifra de negocio consolidada de 1.978 millones de euros, un 30% más que en 2024. Ese crecimiento se apoyó en la ejecución simultánea de varios programas industriales de gran envergadura, entre ellos las fragatas de la serie F-110, con tres de los cinco buques ya en construcción; los submarinos S-80; el segundo lote de corbetas para Arabia Saudí, y el inicio de nuevos programas para la Armada, entre los que figuran los buques BAM 7 y 8, el BAC y los buques hidrográficos costeros. A estos programas se suman los contratos de sostenimiento con la Armada y con la US Navy, la actividad de reparaciones civiles y militares y de servicios, y el desarrollo progresivo de los proyectos de energía eólica marina a través de Navantia Seanergies.
La cifra de negocio de Navantia como sociedad individual alcanzó los 1.728,5 millones de euros, un 23% más que en 2024, en línea con el aumento del volumen de ejecución industrial y la intensificación de la actividad en los principales programas en curso. El resultado neto de la sociedad individual se situó en -119 millones de euros, una mejora del 9,6% respecto al ejercicio anterior, aunque todavía no recoge el efecto del crecimiento de la cartera de pedidos sobre la actividad futura. Las previsiones de la compañía apuntan a que el aumento del negocio permitirá alcanzar la rentabilidad en el ejercicio 2027.
El resultado consolidado del grupo, por su parte, se situó en -149 millones de euros, frente a los -121 millones de 2024, un descenso que la compañía atribuye al efecto de sus filiales internacionales, principalmente en Reino Unido, en su primer año de aplicación del plan operativo para la integración de los activos industriales adquiridos en enero de 2025.
El incremento de la actividad ha venido acompañado de un esfuerzo inversor por parte de la sociedad matriz, con 120,2 millones de euros destinados a inmovilizado material y 4,9 millones a inmovilizado intangible. Entre las actuaciones realizadas figuran los avances en la Fábrica Digital de Bloques de Ferrol, la línea de paneles planos de Puerto Real y la incorporación de soluciones de seguridad industrial basadas en inteligencia artificial.
En cuanto al empleo, la plantilla del grupo se situó en 6.761 personas al cierre de 2025, de las que 5.113 corresponden a la sociedad individual. La actividad de Navantia se tradujo en 2025 en un total de 29.435 empleos directos, indirectos e inducidos, con una aportación al PIB nacional de 1.850 millones de euros. El grupo representa el 1,03% del PIB industrial español y el 1,29% del empleo industrial del país, con especial incidencia en las provincias donde cuenta con centros productivos: la actividad de la compañía generó 744 millones de euros de PIB en La Coruña, 648 millones en Cádiz y 459 millones en Cartagena.
El ejercicio 2025 refleja un crecimiento sostenido de la contratación y de la cartera de pedidos del grupo naval, con un peso predominante de los programas de defensa y una actividad industrial distribuida entre sus principales centros productivos, en un contexto en el que la compañía sitúa el horizonte de recuperación de la rentabilidad en 2027.