La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha reclamado al Gobierno, y en particular al Ministerio de Hacienda, que agilice el pago de las ayudas de 20 céntimos por litro de combustible comprometidas por el Real Decreto Ley 7/2026, destinadas a compensar el impacto económico que las empresas del sector asumieron durante las primeras semanas de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio. La mayor patronal del transporte por carretera subraya que el tiempo transcurrido desde la aprobación de estas medidas hace necesario acelerar su ejecución. «La efectividad de cualquier iniciativa de apoyo depende, en gran medida, de que los recursos lleguen a sus destinatarios en plazos razonables, especialmente cuando se trata de compensar costes ya asumidos por las empresas», ha señalado la confederación.
La CETM sostiene que el transporte de mercancías por carretera tuvo que afrontar una escalada histórica de los precios de los carburantes sin disponer desde el principio de mecanismos eficaces para repercutir esos incrementos de costes, lo que generó importantes tensiones económicas en un sector esencial para garantizar el abastecimiento y el funcionamiento de la actividad productiva. Para mitigar los efectos de aquella situación excepcional, el Gobierno puso en marcha un conjunto de medidas de apoyo al sector, entre ellas la incorporación de un mecanismo que permite trasladar las variaciones del precio del gasóleo a los contratos de transporte y la bonificación extraordinaria al combustible cuya liquidación continúa pendiente.
La asociación considera que el abono de estas ayudas «resulta imprescindible» para culminar el proceso de compensación previsto y cumplir los compromisos adquiridos con un sector que, según recuerda, «garantizó el abastecimiento y la actividad económica en uno de los momentos más complejos de los últimos años».
Además de reclamar el pago de las cantidades pendientes, la CETM ha solicitado prorrogar la bonificación de 20 céntimos por litro más allá del 30 de junio, mientras persistan la volatilidad de los mercados y las circunstancias excepcionales que afecten de forma significativa a los costes de explotación de las empresas transportistas. «El combustible continúa representando una de las principales partidas de gasto del transporte de mercancías por carretera y, en escenarios de fuerte tensión en los mercados energéticos, resulta necesario complementar los mecanismos estructurales ya implantados con medidas temporales de apoyo que contribuyan a preservar la viabilidad de las empresas y la estabilidad de las cadenas de suministro», ha indicado la confederación.




