La Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026, denominada Marhaba por las autoridades marroquíes, comienza el próximo 15 de junio con la entrada en vigor obligatoria del Sistema de Entradas y Salidas (Entry/Exit System, EES) de la Unión Europea, una novedad que ha obligado a duplicar los dispositivos habituales en los puertos de Algeciras y Tarifa. Así lo expusieron este jueves el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce; la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones, y la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, antes de presidir la reunión del Comité Director Provincial de la OPE.
Landaluce situó en más de 750 las personas que integran el dispositivo humano de la APBA, entre personal propio del área de explotación, policía portuaria y contratación eventual. La infraestructura prevista contempla más de 13 atraques —once en Algeciras y dos en Tarifa—, tanto para tráfico ro-pax como ro-ro. El presidente portuario cuantificó el esfuerzo económico ordinario en 2,2 millones de euros en gasto y 600.000 euros en inversión, a los que se suma el desembolso vinculado al EES: «estamos hablando prácticamente de catorce millones de euros de lo que son los dispositivos y el personal también de apoyo y de refuerzo para la implementación del Entry/Exit System», señaló.
Por su parte, Virginia Barcones recordó que esta es la trigésimo sexta edición de la OPE y que se cumplen cuarenta años desde que el Ministerio del Interior asumió, en 1986, la coordinación del operativo. La edición anterior cerró con un récord histórico de 3,5 millones de personas, 850.000 vehículos y 12.000 rotaciones, una cifra de la que la Bahía de Algeciras concentra en torno al 70-75%. Para 2026, la previsión es un crecimiento próximo al 3% tanto en pasajeros como en vehículos, después de que el puerto algecireño creciera el año pasado por encima de la media del conjunto.
La principal novedad operativa es la aplicación obligatoria del control biométrico europeo, basado en reconocimiento facial, huellas dactilares y lectura del pasaporte. Barcones precisó que el primer registro requiere unos segundos adicionales, mientras que los pasos sucesivos se resuelven en cuestión de segundos. El reglamento comunitario contempla la posibilidad de suspender temporalmente el sistema durante periodos de seis horas —prorrogables si persisten las circunstancias—, decisión que corresponde a la Policía Nacional cuando los tiempos de espera comprometan la seguridad del operativo. En ese supuesto, se regresaría al control tradicional de pasaportes. Como medida adicional, la subdelegada del Gobierno podrá decretar la intercambiabilidad de billetes entre navieras si las condiciones así lo aconsejan.




