La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha sacado a licitación las obras de reurbanización de la explanada liberada junto al Puesto de Control Fronterizo (PCF), en el Muelle Juan Carlos I Sur, para destinarla al preembarque de vehículos pesados. El contrato cuenta con un presupuesto base de licitación de 2.496.440,19 euros, sin impuestos, y un valor estimado por el mismo importe. Con IVA, el presupuesto total asciende a 3.020.692,63 euros. El plazo para la presentación de ofertas finaliza el 7 de julio de 2026, a las 14.00 horas.
La actuación se plantea sobre la superficie liberada tras la demolición de la nave del antiguo Tinglado, en una zona próxima al PCF y a las actuales áreas de preembarque de vehículos pesados. El proyecto técnico sitúa el ámbito de trabajo en una parcela de unos 16.500 metros cuadrados, de los que aproximadamente 15.021 metros cuadrados se destinan a nueva repavimentación y reordenación de viales.
El proyecto responde al aumento previsto del tráfico pesado en el Puerto de Algeciras. La documentación técnica estima que el tránsito de unidades de carga completa podría situarse en niveles cercanos a las 800.000 unidades anuales en el horizonte de 2030. A este factor se suma la elevada densidad de vehículos durante la Operación Paso del Estrecho y los requisitos asociados al Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea, que introduce nuevas necesidades técnicas y espaciales para la gestión automatizada de fronteras exteriores.
El diseño contempla la creación de cuatro viales y una zona de estacionamiento con capacidad para 70 plazas de vehículos pesados. Los camiones accederán desde la avenida Juan Carlos I mediante dos viales dotados de sistemas de control, que conectarán con un eje principal de circulación anular. Desde este anillo se distribuirá el tráfico hacia las plazas de aparcamiento y se habilitará un vial específico de salida hacia la zona de embarque.
Las obras incluyen demoliciones, movimiento de tierras, ejecución de firmes y pavimentos, red de drenaje, electricidad, alumbrado, control de accesos, cerramiento perimetral y señalización viaria. El proyecto también prevé el aprovechamiento de la losa de cimentación del antiguo Tinglado, que se conservará como base estructural para parte de la futura zona de aparcamientos y algunos tramos del vial principal.
El sistema de control de acceso estará basado en esclusas con barreras automáticas, semáforos, interfonía, paneles de mensaje variable y cámaras de lectura de matrículas mediante tecnología OCR. La documentación técnica indica que la entrada a la zona de estacionamiento se gestionará mediante tres barreras consecutivas por carril, con validación en tiempo real de matrículas y datos del vehículo, además de conexión con los sistemas de gestión de la APBA.
La red viaria proyectada incorpora un carril de escape para los vehículos no autorizados, de forma que puedan abandonar el recinto sin acceder al área de preembarque. El esquema de circulación separa los flujos de entrada, estacionamiento y salida, con el objetivo de ordenar la operación de camiones en un punto de alta sensibilidad operativa por su proximidad al PCF, la zona de embarque y la avenida Juan Carlos I.
El plazo de ejecución previsto para las obras es de ocho meses, contados desde la firma del acta de comprobación del replanteo. La adjudicación se tramitará mediante procedimiento abierto y con una pluralidad de criterios basados en la relación calidad-precio. La oferta económica tendrá una valoración de 60 puntos y la oferta técnica, de 40 puntos.
La inversión se distribuye principalmente entre los capítulos de firmes y pavimentos, con 591.204,94 euros; cerramiento perimetral y señalización viaria, con 544.298,27 euros; electricidad y alumbrado, con 329.803,78 euros; y control de accesos, con 291.525,63 euros. El presupuesto de ejecución material asciende a 2.097.848,90 euros, antes de gastos generales, beneficio industrial e IVA.
La intervención forma parte de la reordenación de las áreas de embarque y preembarque de vehículos pesados en el Puerto de Algeciras, dentro de un contexto marcado por el crecimiento del tráfico Ro-Ro, la concentración de flujos durante periodos de alta demanda y la adaptación progresiva de las instalaciones portuarias a los nuevos sistemas de control fronterizo.