El Puerto de Almería continúa desarrollando su estrategia para convertirse en un nodo climáticamente neutro, con actuaciones dirigidas a reducir el impacto ambiental de la actividad portuaria, mejorar su relación con la ciudad y aumentar la eficiencia de sus operaciones logísticas. La presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería, Rosario Soto, ha expuesto estas líneas de trabajo durante su participación en la jornada técnica ‘Neptuno’, celebrada en el Port Center de Palma de Mallorca.
Soto ha intervenido en una mesa de debate centrada en la transición energética de los puertos, junto al presidente de Baleària, Adolfo Utor; las presidentas de las autoridades portuarias de Cádiz y Valencia, Teófila Martínez y Mar Chao, respectivamente; y el director de la Autoridad Portuaria de Baleares, Antonio Ginard. El encuentro ha permitido analizar los principales retos que afronta el sistema portuario ante los objetivos europeos de descarbonización, especialmente en materia de electrificación de muelles, suministro energético, renovables y gestión ambiental.
La presidenta de la APA ha detallado las distintas vías que sigue el Puerto de Almería dentro de su estrategia de reducción de emisiones. Una de ellas es la digitalización aplicada a la gestión inteligente de la actividad portuaria mediante herramientas como ACOPIA, un sistema implantado en el puerto que utiliza inteligencia artificial para optimizar las operaciones y su comportamiento ambiental.
Esta herramienta trabaja a partir de datos objetivos obtenidos durante cerca de dos años de monitorización en tiempo real de la calidad del aire y de la calidad acústica, vinculados a la actividad portuaria y a las condiciones meteorológicas. Con esta información, el sistema permite simular escenarios futuros y anticipar posibles afecciones ambientales, lo que facilita la adopción de medidas preventivas y la mejora de la eficiencia operativa.
Otra de las actuaciones señaladas por la Autoridad Portuaria es la electrificación de los muelles mediante el sistema OPS, siglas de Onshore Power Supply. Esta tecnología permitirá que los buques se conecten a la red eléctrica terrestre durante sus escalas, reduciendo el uso de motores auxiliares a bordo y, con ello, las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación acústica en el entorno portuario.
El OPS será obligatorio en los puertos de la Red Transeuropea de Transporte a partir de 2030, lo que sitúa la disponibilidad de potencia eléctrica como uno de los principales factores para su implantación. En el caso de Almería, la APA prevé licitar próximamente la subestación eléctrica necesaria para llevar a cabo este proceso. La instalación contará con una capacidad de 20 megavoltamperios de potencia y ya dispone de una reserva garantizada de 8 megavatios, suficiente para alimentar hasta cinco buques de línea regular de forma simultánea.
Durante el debate, los participantes han abordado la dificultad que supone para el sistema portuario garantizar la potencia requerida antes de 2030. En este contexto, se ha planteado la necesidad de una política energética nacional que asegure el suministro en los puntos donde la normativa europea obliga a disponer de esta infraestructura. También se ha apuntado la conveniencia de establecer un marco tarifario que evite diferencias de coste entre puertos y que haga viable para las navieras el uso del OPS frente a los combustibles tradicionales durante las escalas.
La estrategia energética del Puerto de Almería incluye además el desarrollo de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética de sus instalaciones, actuaciones recogidas en su Plan Estratégico de Sostenibilidad. En materia de autoconsumo, la Autoridad Portuaria prevé que en 2026, con las plantas solares fotovoltaicas ya instaladas, el puerto genere una cantidad de energía limpia en balance neto similar a la que consume de forma directa.
La previsión para 2027 incorpora una nueva planta fotovoltaica de 885 kilovatios sobre una superficie de una hectárea, cuya licitación está prevista durante este semestre. Con esta instalación, la APA estima alcanzar el objetivo de huella de carbono cero en el consumo directo de energía eléctrica en el Puerto de Almería. Esta línea de trabajo también se extenderá al Puerto de Carboneras, donde se proyecta otra planta fotovoltaica.
La eficiencia energética de los edificios portuarios constituye otro de los ámbitos de actuación. Según ha indicado la Autoridad Portuaria, en 2027 todos los edificios de la APA contarán con calificación energética A o B. En la actualidad ya disponen de estas calificaciones el edificio Varadero, el Puesto de Control Fronterizo y la sede de la Autoridad Portuaria, tras la incorporación de una nueva envolvente.
Quedan pendientes el edificio de la Organización de Trabajadores Portuarios, cuya ejecución se encuentra actualmente en licitación, y la estación marítima, cuyo proyecto de ejecución está en fase de redacción. En este último caso, el objetivo es diseñar una nueva envolvente y sacar a licitación las obras durante este año.
La transición energética del Puerto de Almería también se vincula al desarrollo de nuevas infraestructuras. La ampliación del Muelle de Pechina, con una inversión prevista de 30 millones de euros, podría contribuir al desarrollo de la energía eólica marina, debido a la proximidad del puerto a zonas con potencial para parques eólicos en el Mediterráneo. Esta actuación ha obtenido 6 millones de euros del Mecanismo Conectar Europa 2021-2027, dentro de los fondos destinados a una red transeuropea de transporte eficiente y sostenible.