Maersk ha emitido una actualización operativa en la que advierte de que las condiciones de navegación en el Estrecho de Ormuz y su entorno siguen siendo restrictivas. Los recientes incidentes de retención de buques en la zona subrayan la incertidumbre de la situación, ante la cual la naviera danesa continuará operando con máxima cautela para priorizar la seguridad de su personal, sus activos y la carga de sus clientes. La compañía mantiene activos planes de contingencia específicos para los buques que transitan por la región.
En el ámbito de las terminales, los equipos de Maersk están registrando un aumento de la densidad de ocupación en los patios de las terminales de Amberes, Bremerhaven y Hamburgo, por lo que la naviera solicita a sus clientes que retiren sus unidades de importación lo antes posible tras la descarga. En el sur de Europa, las terminales de Port Said (Egipto) y Mersin (Turquía) continúan experimentando condiciones meteorológicas adversas que están afectando a las operaciones y a la programación de buques. Los equipos de Maersk trabajan con las terminales para maximizar el uso de recursos y establecer planes de evacuación de carga cuando sea necesario.
En Róterdam, las obras de ampliación de APM Terminals obligarán a suspender los servicios ferroviarios de merchant haulage (transporte gestionado por el cargador) a partir del 1 de julio de 2026. Se estima que estos servicios se restablecerán en enero de 2027, mientras que el carrier haulage (transporte gestionado por la naviera) seguirá operativo durante todo el periodo.
En el segmento de carga aérea, la capacidad entre Asia, Oriente Medio y Europa sigue siendo limitada, ya que las aerolíneas continúan ajustando sus programaciones en respuesta a las restricciones del espacio aéreo y las interrupciones operativas. Varias aerolíneas europeas y de Asia-Pacífico han ampliado la suspensión de vuelos de pasajeros desde y hacia partes de Oriente Medio, y algunas han cancelado servicios para toda la temporada de verano. Estas reducciones limitan la capacidad de bodega y añaden presión a los flujos de largo recorrido entre Asia y Europa. A ello se suman las presiones de costes operativos derivadas del encarecimiento del queroseno y las restricciones de suministro de combustible en varios aeropuertos asiáticos y europeos, que están llevando a las aerolíneas a reducir frecuencias o retirar aeronaves de sus redes. Para mitigar estas condiciones, Maersk está desplegando soluciones alternativas de transporte aéreo y multimodal, incluyendo capacidad en cargueros, uso ampliado de gateways fuera del Golfo y combinaciones mar-aire.



