A.P. Moller-Maersk ha advertido de que el conflicto en Oriente Medio está añadiendo aproximadamente 500 millones de dólares mensuales a sus costes de combustible, como consecuencia del encarecimiento del búnker y del desvío de buques provocado por la interrupción de los tránsitos diarios a través del Estrecho de Ormuz.
Durante la presentación de los resultados del primer trimestre, el CEO de Maersk, Vincent Clerc, ha calificado de «sin precedentes» el impacto de la crisis energética por su escala, la velocidad de la escalada y el nivel de dislocación del mercado en los principales centros de suministro de combustible, con una volatilidad que afecta tanto a la disponibilidad como a los precios del búnker. La compañía estudia vías para repercutir los costes adicionales a los clientes mediante recargos y ajustes de precios, y podría ampliar la navegación a velocidad reducida (slow steaming) si los precios del combustible se mantienen elevados. «Seguimos confiando en que el impacto de la crisis puede contenerse eficazmente mediante una combinación de medidas comerciales y operativas», ha señalado Clerc.
El directivo ha indicado que el conflicto afecta principalmente a la división oceánica de la compañía, mientras que las operaciones logísticas y de terminales se mantienen en gran medida al margen. El modelo diversificado del grupo está amortiguando el impacto que experimenta su negocio marítimo, con un efecto financiero limitado en los resultados del primer trimestre. Maersk cuenta con aproximadamente 6.000 empleados en los países afectados, todos localizados y a salvo, además de seis buques actualmente retenidos en el Golfo Pérsico debido a la interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.
La naviera ha registrado una utilización de flota del 96%, junto con un crecimiento de volumen un 9% superior al del mercado, pese a una caída del 14% interanual en las tarifas de flete derivada de la revisión de contratos en un mercado con exceso de oferta. Maersk ha señalado que su estrategia operativa le ha permitido ampliar la utilización de activos y reducir los costes unitarios un 7% interanual, apoyándose en la transformación de su red Gemini, a pesar de la crisis en Oriente Medio.



