China ha solicitado al grupo naviero danés Maersk y a la compañía ítalo-suiza Mediterranean Shipping Company (MSC) que dejen de operar en los puertos del Canal de Panamá, según ha informado este miércoles el diario Financial Times. La demanda habría sido trasladada durante una reunión mantenida el mes pasado con el organismo de planificación estatal chino, en la que se habría ordenado a ambas navieras retirarse de forma inmediata de los puertos de Balboa y Cristóbal, según el informe, que cita a dos personas familiarizadas con las conversaciones.
La agencia Reuters no ha podido confirmar de manera inmediata la información. Maersk, MSC, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China y el planificador estatal no han respondido por el momento a las solicitudes de comentarios trasladadas por la agencia de noticias.
Según los datos publicados por el Financial Times, las autoridades chinas habrían pedido a Maersk y MSC que no «participaran en actividades ilegales que perjudicaran los intereses de las empresas chinas, y que respetaran la ética comercial y las normas internacionales». Esta formulación sitúa la demanda en el contexto de la disputa comercial y geoestratégica abierta entre China y los intereses occidentales por el control de infraestructuras portuarias en puntos clave del comercio marítimo mundial.
Panamá ha concedido concesiones temporales de 18 meses para mantener las terminales en funcionamiento durante el periodo de transición actual. En virtud de estos acuerdos, APM Terminals, unidad del grupo Maersk, gestiona actualmente la terminal del puerto de Balboa, situado en la entrada pacífica del Canal de Panamá, mientras que TIL Panamá, filial de MSC, opera la terminal del puerto de Cristóbal, localizado en el acceso atlántico.



