Hapag-Lloyd ha cerrado los primeros nueve meses de 2025 con un EBITDA de 2.500 millones de euros y un EBIT de 800 millones de euros, en un contexto de crecimiento del comercio mundial condicionado por conflictos comerciales y una demanda volátil. La compañía alemana ha señalado que, aunque los resultados del tercer trimestre mejoraron respecto al segundo, siguen estando por debajo de los obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior, principalmente por la presión a la baja en las tarifas de flete y el aumento de los costes operativos.
En el segmento de transporte marítimo de línea, Hapag-Lloyd alcanzó unos ingresos de 14.100 millones de euros, impulsados por un aumento del 9% en los volúmenes de transporte respecto al mismo periodo de 2024, hasta los 9,3 millones en los nueve primeros meses de 2024. Este incremento se concentró especialmente en los tráficos Este-Oeste. Sin embargo, la tarifa media de flete descendió un 4,8% interanual, situándose en 1.397 dólares por TEU, frente a los 1.467 dólares por TEU del año anterior.
El resultado operativo en este segmento se vio afectado por los costes asociados a la transición de red y el arranque de Gemini, así como por la congestión en distintas regiones, lo que redujo el EBITDA a 2.400 millones de euros y el EBIT a 800 millones de euros.
Por su parte, el área de Terminales e Infraestructuras generó unos ingresos de 335 millones de euros en el mismo periodo, gracias en gran parte a la adquisición de una terminal en Francia. A pesar del crecimiento en la facturación, el EBITDA en este segmento se situó en 98 millones de euros y el EBIT en 41 millones de euros, cifras ligeramente por debajo de las obtenidas en el ejercicio anterior.



