Hapag-Lloyd ha celebrado en el puerto de Jade Weser, en Wilhelmshaven, la ceremonia de bautizo del «Wilhelmshaven Express», el duodécimo y último buque de la clase Hamburg Express. El acto contó con la presencia de invitados institucionales, clientes y socios logísticos, así como del Ministro-Presidente de Baja Sajonia, Olaf Lies. La madrina del buque fue Wibke Friedrichs, esposa del ex director de operaciones de la naviera, Anthony Firmin.
La incorporación del «Wilhelmshaven Express» marca la finalización de un ambicioso programa de construcción naval desarrollado durante tres años, que ha supuesto una inversión total de 2.000 millones de dólares. Los doce buques de esta serie, construidos en el astillero surcoreano Hanwha Ocean, están considerados una de las inversiones más relevantes en la historia de la compañía alemana.
Con 399 metros de eslora y una capacidad de 23.660 TEU, el «Wilhelmshaven Express» opera en el servicio NE1 de la Gemini Cooperation, conectando puertos asiáticos y europeos. La nave cuenta con propulsión dual, capaz de funcionar tanto con gas natural licuado (LNG) como con biometano, lo que permite reducir las emisiones de CO₂ hasta un 25% en comparación con buques convencionales.
Durante el acto, el CEO de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen, destacó que estos nuevos buques no solo son los de mayor tamaño en la flota de la compañía, sino también un reflejo del compromiso con la sostenibilidad, la eficiencia operativa y la calidad del servicio. Asimismo, subrayó el papel estratégico del puerto de contenedores de Wilhelmshaven como enclave clave dentro de la red logística de Hapag-Lloyd y de la Gemini Cooperation.



