El Puerto de Barcelona ha registrado un tráfico total de más de 53 millones de toneladas entre enero y septiembre de 2023, lo que representa un crecimiento del 11,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento está liderado por el tráfico de contenedores, que ha alcanzado casi los 3 millones de TEUS, mostrando un aumento del 21,4%. A pesar de la contribución significativa de los transbordos, el dinamismo económico de su hinterland se refleja en el alza de los contenedores llenos, que han crecido un 7,1% en importaciones y un 5,1% en exportaciones.
En cuanto al tráfico de graneles líquidos, el puerto ha movido 10,5 millones de toneladas, un aumento del 11,2% respecto al mismo periodo de 2022. Entre estos, destacan las gasolinas, que han crecido un 66,4%, y los productos químicos, con un alza del 105,1%, confirmando el auge de estos productos en la actividad del puerto. Por otro lado, aunque los graneles sólidos han mejorado respecto a los meses anteriores, muestran aún un descenso del 5,9% en comparación con el año pasado.
El transporte intermodal (UTIs) ha sumado 328.918 camiones y remolques, experimentando un aumento del 2,6%. Este tipo de tráfico ha crecido en las rutas con los puertos de Baleares, Italia y, especialmente, con Túnez, aunque el volumen con este último aún es incipiente. Sin embargo, el tráfico con los puertos de Marruecos ha continuado en descenso.
En el segmento automovilístico, el puerto ha movilizado un total de 509.255 vehículos nuevos, aunque este tráfico ha disminuido un 13,8% debido a la situación del mercado europeo de automóviles. Este retroceso resalta la tendencia a la baja en la exportación de vehículos, afectada por la contracción de la demanda en el continente.




