El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha anulado de manera definitiva los acuerdos comerciales de pesca entre la Unión Europea (UE) y Marruecos al considerar que fueron celebrados sin el consentimiento del pueblo del Sáhara Occidental. Esta decisión ha sido recibida con preocupación en el sector pesquero andaluz, que depende en gran medida de los caladeros marroquíes.
La Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (Facope) ha lamentado esta resolución, calificándola como «una mala noticia» para la flota de la región. Su presidente, Manuel Fernández, ha señalado que, aunque la medida afecta también a embarcaciones de Huelva y Málaga, el impacto más significativo se centra en Cádiz, en especial en la pesca de cerco y artesanal. Según Fernández, esta situación añade presión a un sector que ya enfrenta retos importantes como el reparto de la cuota de sardina y la reducción de la cuota de boquerón.
Por su parte, José María Gallart, presidente de la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras, ha expresado su preocupación por el futuro del sector, subrayando la importancia del caladero marroquí para la supervivencia de la flota andaluza. Gallart ha señalado que ya temían que este fallo judicial pudiera materializarse y que ahora será necesario dialogar con el Ministerio de Pesca para buscar soluciones que alivien a las embarcaciones afectadas.
La decisión del TJUE da continuidad a una sentencia del Tribunal General de la UE de 2021, que también consideraba que los acuerdos con Marruecos no podían incluir al Sáhara Occidental sin el consentimiento de su pueblo. Además, el protocolo de pesca en cuestión había expirado el 17 de julio de 2023, lo que ya había obligado a la suspensión de la actividad pesquera en esas aguas. España es el país más afectado por esta situación, ya que cuenta con 92 de las 138 licencias que operaban en la zona, principalmente de las flotas andaluza, gallega y canaria.



