Un equipo de investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha logrado desarrollar un protocolo de cultivo larvario de cherna (Polyprion americanus), según se detalla en un estudio recientemente publicado en la revista Aquaculture. La investigación se enfocó en evaluar el éxito del cultivo de cherna bajo diversas condiciones y resaltó que la baja supervivencia y calidad de las larvas nacidas en cautiverio representan el principal desafío que actualmente limita el desarrollo de su cultivo comercial. Además, el estudio proporciona información valiosa sobre el desarrollo esquelético, las deformaciones observadas y su incidencia, lo que podría contribuir a mejorar el cultivo de esta especie.
El estudio se centró en la supervivencia y calidad de las larvas a lo largo de su desarrollo hasta los 70 días posteriores a la eclosión. Entre los resultados obtenidos, se destaca la alta fecundidad de la cherna, una baja tasa de eclosión y una alta incidencia de deformaciones.
Un hallazgo significativo fue la observación de que aproximadamente el 60 % de las larvas presentaba deformaciones en la boca, lo que parece ser la causa principal de la baja supervivencia. También se identificó un problema relacionado con el inflado de la vejiga natatoria, asociado a deformaciones en la columna vertebral, como la lordosis.
Es importante señalar que las larvas de cherna, al igual que muchas larvas de peces marinos, tienen un desarrollo inicial muy incipiente, lo que las hace susceptibles a cualquier factor de cultivo subóptimo y a la aparición de deformaciones esqueléticas.



