Personal de los centros oceanográficos de A Coruña y Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC), junto con colaboradores de instituciones marinas europeas y de Estados Unidos, ha creado CARIMED, el primer producto de síntesis de datos de campañas hidrográficas homogéneo y armonizado desarrollado específicamente para el mar Mediterráneo.
El Mediterráneo presenta una elevada sensibilidad a los cambios asociados al cambio global en variables como la temperatura, el oxígeno y el pH. CARIMED permitirá evaluar con mayor solidez estas tendencias a largo plazo. Además, podrá utilizarse para validar modelos oceánicos regionales y apoyar estrategias de mitigación y adaptación al cambio global en esta cuenca semicerrada.
CARIMED, acrónimo de “CARbon tracers and ancillary data In the MEDiterranean Sea”, integra mediciones hidrográficas, datos de carbono inorgánico, trazadores químicos que permiten reconstruir la edad y la ventilación de las masas de agua y otras variables auxiliares.
El producto reúne información procedente de 46 campañas oceanográficas realizadas entre 1976 y 2018, con observaciones de toda la columna de agua y de todas las subcuencas del Mediterráneo.
“Una parte considerable de los datos se recuperó de registros históricos fragmentados o archivados localmente, consolidando así mediciones que anteriormente no eran accesibles. Otra parte proviene de campañas internacionales a bordo de buques oceanográficos nacionales e internacionales que contaron con la participación del personal del grupo INOCEN del IEO”, explica Marta Álvarez, oceanógrafa química y coordinadora del grupo de investigación.
Para la elaboración de CARIMED se han seguido metodologías empleadas en síntesis de datos a escala global, aunque adaptadas a las particularidades oceanográficas del Mediterráneo. El producto aplica un marco de control de calidad y corrección de sesgos denominado control de calidad secundario, 2QC, diseñado para responder a la complejidad de una cuenca en la que se han registrado cambios bruscos en las aguas profundas, tanto en la parte oriental como en la occidental.
“Gracias al riguroso proceso de 2QC se minimizaron los sesgos sistemáticos en variables biogeoquímicas y se consiguió un conjunto de datos con una mayor coherencia”, señala Maribel García-Ibáñez, del Centro Oceanográfico de Baleares.
La investigadora también apunta a la necesidad de desarrollar procedimientos operativos estandarizados y materiales de referencia adaptados a las particularidades biogeoquímicas del Mediterráneo.
CARIMED proporciona dos productos de datos públicos y ajustados a los principios FAIR. Por un lado, ofrece el conjunto de datos originales agregados de las campañas oceanográficas y, por otro, el producto final de síntesis de datos con corrección de sesgos.
El desarrollo de CARIMED ha permitido además recuperar y estandarizar una parte importante de las observaciones históricas disponibles sobre el Mediterráneo. Algunas mediciones no eran públicas o se encontraban almacenadas en formatos no homologados, por lo que su integración ha requerido la colaboración entre centros nacionales de datos y diferentes grupos de investigación.
Según las investigadoras del IEO y autoras del estudio, los informes detallados de las campañas históricas y más recientes han resultado fundamentales para conocer el contexto metodológico de cada conjunto de observaciones y aplicar las correspondientes correcciones de calidad.
Aunque el trabajo ha empleado estándares globales como los utilizados por GLODAP, las características del Mediterráneo han obligado a adaptar los análisis debido a su elevada variabilidad temporal y a la complejidad de sus masas de agua profundas.
Las investigadoras consideran que mantener la continuidad de las campañas hidrográficas a través de programas internacionales como Med-SHIP o MonGOOS, junto con la actualización periódica de CARIMED, permitirá conservar un acceso abierto a datos de calidad y con una mayor consistencia interna.
El producto está concebido para facilitar el análisis de las tendencias biogeoquímicas a largo plazo, la validación de modelos oceánicos regionales y el estudio de los cambios que se producen en el Mediterráneo.
El trabajo también identifica la necesidad de ampliar la cooperación científica con los países del norte de África. Álvarez y García-Ibáñez consideran prioritario integrar a estos países en las campañas hidrográficas Med-SHIP para favorecer la transferencia de conocimiento y cubrir las zonas de la cuenca con mayor déficit de datos.
La investigación ha recibido el apoyo del proyecto MediBGC-SynEval, financiado por MICIU, AEI y FEDER, junto con otros proyectos de Horizonte Europa de la Unión Europea.