Un estudio realizado por Juan Moreno Gutiérrez, de la Universidad de Cádiz (UCA), y Vanessa Durán-Grados, directora de la Escuela de Ingenierías Marina, Náutica y Radioelectrónica de la UCA, destaca la urgencia de tomar las medidas pertinentes para realizar un inventario de emisiones y cuantificar la concentración de contaminantes atmosféricos procedentes del transporte marítimo en el Estrecho de Gibraltar, así como llevar a cabo un estudio epidemiológico en la zona.
Entre el 80% y el 90% del comercio mundial se realiza a través del transporte marítimo debido a su eficiencia energética en comparación con el transporte por carretera y aéreo
Según han plasmado los autores, en un artículo publicado en la revista ‘Marine Pollution Bulletin’, el Estrecho de Gibraltar es la zona que presenta “mayores problemas en cuanto a contaminación atmosférica”. Además, destacan que esto no tiene en cuenta las emisiones generadas cuando los barcos están atracados, especialmente si se considera que la maquinaria portuaria es responsable del 50% de las emisiones totales del puerto.
En el artículo, el profesor Moreno y la profesora Durán señalan los beneficios significativos que se obtendrían al declarar el Estrecho de Gibraltar como una Zona de Control Ambiental (ECA) en términos de reducción de emisiones. En este sentido, recuerdan que entre el 80% y el 90% del comercio mundial se realiza a través del transporte marítimo debido a su eficiencia energética en comparación con el transporte por carretera y aéreo. Esta alta demanda de transporte marítimo conlleva el consumo masivo de combustibles fósiles, lo que se traduce en una gran cantidad de emisiones. Según la Organización Marítima Internacional (OMI), los buques consumen aproximadamente 300 millones de toneladas de combustibles fósiles al año.



