La próxima edición de la Bienal de Flamenco tendrá una cita con los cantes de ida y vuelta la noche del sábado 1 de octubre, jornada de su clausura, que se celebrarán en los tinglados del Puerto de Sevilla.
Serán estos tinglados, junto a la Avenida de Guadalhorce -que discurre en el interior del Muelle de Tablada paralela a la de Las Razas- y con sus características cubiertas onduladas, los que acojan dicha cita con los cantes de ida y vuelta. Un espectáculo especialmente diseñado para la ocasión, que ha contado con la colaboración de Alhambra Monkey Week, otro de los festivales de la ciudad, con la coordinación artística de la propia Bienal de Flamenco. Una propuesta que demuestra la buena sintonía entre dos de los acontecimientos más destacados de la ciudad y el interés de ambos en conjugar inquietudes artísticas y compartir audiencias.
Tradicionalmente, los cantes de ida y vuelta evocan aires musicales del otro lado del Atlántico. Guajiras, milongas, vidalitas, colombianas, rumbas, peteneras, habaneras… nos llegaron a través de Sevilla y Cádiz, por los puertos por donde entraba todo lo que procedía de América. No hay mejor escenario que el Puerto de Sevilla para un concierto donde los cantes de ida y vuelta son los protagonistas en la Bienal de Flamenco.
Estos cantes eran y son un diálogo entre culturas, diálogo que también se propiciará entre creadores. Así, el espectáculo del sábado 1 de octubre contará con la presencia de seis duetos con diferentes artistas, reunidos por única vez sobre las mismas tablas para tan especial ocasión.



