La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao ha cerrado el mejor arranque de año de los últimos tres ejercicios, al aumentar la actividad en sus instalaciones casi un 14% con respeto a la anterior anualidad. Está creciendo como no lo hacía desde 2019 y también algo más rápido que el conjunto del sistema español de dársenas de interés general, donde al cierre de febrero la progresión era de 9,2 puntos porcentuales.
Según datos todavía provisionales, las empresas que operan en los muelles de Ferrol y San Cibrao movieron desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo un total de 2.581.004 toneladas de mercancías, frente a las 2.266.289 que habían consignado en iguales fechas de 2021. Se produjo, por tanto, un avance de 13,9 puntos porcentuales.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Francisco Barea, ha asegurado que “acabamos de cerrar un trimestre muy positivo, a pesar de todos los factores que jugaban en nuestra contra: fundamentalmente, los efectos de la huelga del transporte, las repercusiones negativas de los altos costes energéticos sobre las industrias de nuestra zona, la creciente inestabilidad en el panorama internacional y el notable impacto de una transición que está siendo abrupta en muchos aspectos. Es cierto que en estos meses hemos recibido algo de carbón, pero ni mucho menos todo el que desembarcábamos antes ni tampoco es una línea de negocio que se vaya a mantener en el tiempo; estamos ante algo coyuntural”.
En global, el tránsito de graneles sólidos alcanzó las 1.674.334 toneladas; el de líquidos, las 773.022; y el de mercancía general, las 131.340. El primero subió un 35,6 % en comparación con 2021, mientras que el segundo y el tercero bajaron, respectivamente, un 5,9 y un 36 %.



