La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) ha iniciado una colección de maquetas para mantener visibles sus hitos portuarios y que éstos sirvan de inspiración en el presente, recogiendo, de este modo, la larga historia que atesora.
Su presidente, Luis Ibarra, explica el fondo de la iniciativa: “queremos que la sede de la Autoridad Portuaria se convierta en una exhibición permanente del potencial de nuestra comunidad portuaria, avalada por la tenacidad empresarial y el esfuerzo colectivo durante 138 años que nos ha consolidado como principal puerto internacional del Atlántico Medio y gran generador de economía y empleo para Gran Canaria y para Canarias”.
Actualmente, en el vestíbulo de la sede de la APLP se pueden contemplar dos maquetas que por sí mismas representan momentos clave del puerto y del archipiélago: la irrupción de la alta velocidad marítima con el jet foil, que propició un cambio radical en las relaciones sociales entre islas; y la llegada del tráfico offshore con las plataformas petrolíferas, y su fuerte repercusión económica y laboral en el sector de la reparación naval.
Las maquetas del Deepwater Nautilus (plataforma de perforación submarina semi-sumergible de aguas ultra profundas, construida en 2000 para Transocean y representada en Las Palmas por Hamilton y Compañía) y del Princesa Dácil (buque tipo jet foil diseñado por la compañía Boeing que, de la mano de Trasmediterránea, navegó por primera vez en España en las aguas del Puerto de Las Palmas para unirlas con las de Santa Cruz de Tenerife el 8 de agosto de 1980).



