El impacto de la crisis COVID19 en los puertos de todo el mundo se está dejando notar con intensidad por el impacto que están teniendo los viajes en blanco por parte de algunas líneas de contenedores y las caídas de otras.
La pandemia se originó en China en diciembre de 2019 pero su impacto en los puertos europeos no comenzó a ser apreciable hasta el pasado mes de marzo de 2020, debido a que el parón en la producción de las fábricas chinas, empezó a originar en febrero una primera oleada de viajes en blanco.
Algeciras, como puerto de trasbordo, se ha mantenido fuerte ante el golpe provocado por el COVID-19. De hecho, se sitúa como el segundo puerto en mayor crecimiento, tras el italiano de Gioia Tauro
A mediados del mismo mes, Asia recuperó la actividad, pero entonces fue Europa la que puso el freno en la demanda, dejando inactivos más de 2,5 millones de TEUs de capacidad de flota. Así lo refleja el portal porteconomics que insiste en que, para algunos puertos, los viajes en blanco implican entre un 20% y hasta un 50% menos de embarcaciones para abril y mayo de 2020, aunque para la mayoría de los puertos el impacto es principalmente visible en las principales rutas comerciales (FE-Europa) y no tanto en otras. Esta situación afectará significativamente a los volúmenes del segundo trimestre de 2020 en los puertos europeos, pero no se muestra en las cifras de los primeros tres meses.
Un inicio de año en el que Algeciras, como puerto de trasbordo, se ha mantenido fuerte ante el golpe provocado por el COVID-19. De hecho, se sitúa como el segundo puerto en mayor crecimiento, tras el italiano de Gioia Tauro.



