El Puerto de Sotogrande, en San Roque, ha puesto en marcha una escuela de vela adaptada (EVA) dentro de sus políticas de responsabilidad social corporativa y de inclusión, que tiene como objetivo «fomentar la integración de personas con diversidad funcional a través de la navegación, mediante el disfrute del mar y la participación integrada en un equipo».
El Puerto de Sotogrande tiene previsto adaptar, si fuera necesario, tanto las estructuras en tierra, eliminando las barreras arquitectónicas mediante un plan de accesibilidad ya en estudio
Los cursos gratuitos cuentan con cuatro embarcaciones adaptadas modelo TOM28 que tienen capacidad para cuatro alumnos cada uno, además de un velero de crucero también adaptado con cabida para ocho personas. Así, pone a disposición de las distintas asociaciones de este ámbito que trabajan en el Campo de Gibraltar y la Costa del Sol un mínimo de diez plazas para cada asociación hasta completar la capacidad de las embarcaciones.
La iniciativa persigue «fomentar la integración de los colectivos con dificultades de inserción social en entornos normalizados y ayudar al desarrollo de sus capacidades motoras y sensoriales, potenciando su fuerza física, su equilibrio y su movilidad». Con este fin, el Puerto de Sotogrande ofrece tanto cursos de vela terapéutica, más relajada, como clases de vela competitiva para formar tripulaciones que puedan en un futuro participar en distintos campeonatos de vela adaptada.



