Desde que en la madrugada del jueves 20, al viernes 21 de abril se tuviera constancia del hundimiento del catamarán “Panagia Parou”, en el muelle de Isla Verde del puerto de Algeciras, donde permanecía amarrado desde finales de 2012, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras y la Capitanía Marítima de este puerto han venido trabajando para intentar el reflote del barco, sin escatimar esfuerzos para dar solución a su situación, garantizando en todo momento, la seguridad de las personas y el cuidado del medioambiente.
Tras cuatro meses de asuntos burocráticos y tras un escrupuloso proceso de selección, la empresa Ardentia Marine ha sido la elegida para llevar a cabo, en los próximos días, el reflote del buque. El Panagia Parou, fue abandonado por su armador en marzo de 2013, por lo que la Autoridad Portuaria ha intentado sin éxito que tanto el propio armador, como el banco que tenía una hipoteca sobre el catamarán, según el registro de embarcaciones de Malta, se hiciesen cargo de la operación. Ante la falta de respuesta a sus requerimientos, será la Autoridad Portuaria la que se haga cargo del mismo.
El “Panagia Parou” tenía como puerto de registro Valleta (Malta), cuando aún navegaba y llegó a Algeciras para cubrir el servicio entre Tarifa y Tánger-Ciudad, algo que no sucedió porque el tamaño del buque -cuenta 102 metros de eslora y 17 de manga- y las restricciones de atraque del puerto de Tarifa hicieron inviable esa misión.
Desde que quedase en situación de abandono por el propietario, Rainbow Maritime Ltd. (Grupo NEL Lines) y por el naviero Maritime Company of Lesvos S.A., sobre el buque pesaba un embargo y una orden judicial de inmovilización. Su continuo deterioro, sumado a un temporal de viento de Levante que azotó a la zona del Campo de Gibraltar el pasado mes de abril, acabó con el buque en el fondo del mar.



