Los responsables marítimos del puerto de Algeciras, la Corporación de Prácticos, Capitanía, amarradores y efectivos de Salvamento Marítimo han realizado dos operaciones importantes de rescate a lo largo del fin de semana.
La situación de mayor gravedad se produjo en la tarde-noche del pasado 24 de diciembre, cuando el buque de bandera liberiana Lark se quedó sin máquinas, muerto y a la deriva, con viento de Levante fuerza 7, frente a las costas de Marruecos. El Bull-carrier, de 190 metros de eslora por 32 de manga que se encontraba cargado de Bauxita, navegaba por el Estrecho de Gibraltar tras haber partido días antes de Conakry (Guinea), cuando se quedó sin motores y sin posibilidad de ser arrancado.
Hasta la zona se desplazó el remolcador de Salvamento Marítimo Luz de Mar que, con su capitana y tripulación a bordo, lograron remolcar al buque cuando se encontraba a sólo 600 metros de la costa de Punta Malabata, en Marruecos. Las autoridades del país norteafricano autorizaron la operación y la veintena de tripulantes filipinos que viajaban en el buque construido en 2007 en China pudieron respirar tranquilos tras vivir horas de tensión, al quedar a la deriva en un fuerte temporal.
Al llegar a la Bahía de Algeciras, cuatro remolcadores realizaron la difícil maniobra de atraque en la zona Sur del dique exento del puerto algecireño. Una operación que se vio dificultada por la ausencia de gobierno del barco que no contaba con ningún tipo de propulsión. Técnicos especialistas ya trabajan en él para intentar reparar la avería y poder, así, continuar a su puerto de destino.



