El Consejo de la Unión Europea ha dado su aprobación final a la reforma del marco aduanero comunitario, una revisión que modifica el funcionamiento de la unión aduanera e introduce nuevas obligaciones para el comercio electrónico, un sistema común de gestión de datos y una nueva autoridad europea encargada de coordinar determinadas funciones aduaneras.
Uno de los principales cambios afecta a las plataformas de comercio electrónico establecidas fuera de la Unión Europea. La nueva normativa establece que estas plataformas serán consideradas importadoras de las mercancías que vendan a consumidores comunitarios, por lo que pasarán a ser responsables del cumplimiento de las formalidades aduaneras y del pago de los derechos correspondientes.
El texto incorpora además un régimen de sanciones para los operadores de comercio electrónico que incumplan sus obligaciones aduaneras. En los casos considerados más graves, las multas podrán alcanzar hasta el 6% del valor anual de las mercancías importadas por la empresa durante el año anterior. También podrán aplicarse la retirada de determinados privilegios aduaneros e incluso restricciones de acceso a las plataformas en línea.
La reforma contempla asimismo la introducción, antes del 1 de noviembre de 2026, de una tasa de gestión de ámbito comunitario para los pequeños paquetes que entren en la Unión Europea a través del comercio electrónico. La Comisión Europea deberá fijar su importe antes de que los Estados miembros comiencen a aplicarla. Esta tasa será independiente de la decisión adoptada anteriormente para eliminar la exención de derechos aduaneros de la que se beneficiaban las importaciones con un valor inferior a 150 euros.
Otro de los elementos de la nueva regulación es la creación de la Autoridad Aduanera de la Unión Europea, una agencia descentralizada que tendrá su sede en Lille, Francia, y que comenzará a operar en 2027. Entre sus funciones estará el análisis de los datos actualizados de importación y exportación incluidos en el futuro Centro de Datos Aduaneros de la UE.
Este centro funcionará como una plataforma común para la relación de importadores y exportadores con las administraciones aduaneras europeas. La información disponible permitirá a los Estados miembros identificar las mercancías que presenten un mayor nivel de riesgo y determinar aquellas que deban ser objeto prioritario de inspección.
La Autoridad Aduanera también participará en la definición de ámbitos prioritarios de control y criterios de riesgo, además de coordinar la gestión de crisis aduaneras a escala europea.
La normativa crea igualmente la categoría denominada Trust and Check para empresas que faciliten información detallada sobre el movimiento y el cumplimiento normativo de sus mercancías y reúnan los requisitos establecidos. Estos operadores podrán acceder a procedimientos aduaneros simplificados y, en determinados casos, poner sus mercancías en circulación en la UE sin una intervención aduanera activa.
El Parlamento Europeo deberá aprobar el texto definitivo durante septiembre antes de su firma y publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. El uso del nuevo Centro de Datos Aduaneros será obligatorio para las empresas de comercio electrónico a partir del 1 de julio de 2028 y para el conjunto de operadores desde el 1 de marzo de 2034.
Según los datos facilitados por el Consejo, en 2025 las aproximadamente 2.200 oficinas aduaneras y 84.000 funcionarios de aduanas de la Unión Europea recaudaron cerca de 31.000 millones de euros en derechos aduaneros. Ese mismo año gestionaron alrededor de 6.000 millones de paquetes procedentes del comercio electrónico y más de 1.500 millones de artículos correspondientes al comercio tradicional. Más del 90% de los paquetes de comercio electrónico que llegaron a la UE procedieron de China.