El Puerto de Motril afronta el tramo final de su temporada de cruceros con un balance previsto de 23 escalas entre los meses de junio y septiembre, periodo en el que sumará más de 47.000 pasajeros y un volumen equivalente de tripulantes a bordo. Estos registros consolidan el posicionamiento de la dársena granadina en las rutas marítimas del Mediterráneo.
Según ha informado la Autoridad Portuaria de Motril mediante un comunicado, el verano se considera temporada baja para este tráfico en el enclave, ya que el grueso de la operativa se concentra habitualmente durante la primavera y el otoño. Este reparto en el calendario favorece la desestacionalización turística y distribuye la actividad generada por los buques a lo largo de todo el ejercicio.
El organismo portuario ha indicado que la repercusión de estas escalas abarca tanto el ámbito marítimo como el tejido socioeconómico de Motril, la Costa Tropical y la provincia de Granada. La llegada de cruceristas y tripulaciones genera actividad en sectores como la restauración, el comercio, el transporte terrestre, las visitas culturales y las empresas de servicios turísticos, lo que incide de forma directa en la proyección exterior del destino.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Motril, José García Fuentes, ha explicado que «los datos de este verano demuestran que el turismo de cruceros es un activo cada vez más importante para el puerto y, sobre todo, para nuestro destino. Cada escala significa un mayor conocimiento de Motril, la Costa Tropical y Granada». Del mismo modo, ha indicado que la entidad busca consolidar un modelo de turismo sostenible que evite la saturación del territorio y ofrezca una experiencia adecuada a los visitantes. «El crucerista es también un potencial visitante que proyecta la imagen de Motril y Granada y una excelente vía para fomentar el turismo durante la temporada baja en el destino», ha añadido.




